AL de la India. Trigesimocuarta entrega. Mussoorie, segunda parte.

by

Por si estás perdíoEsto no tiene nada que ver con el resto del viaje. Un tiempo estupendo, un poco fresquito al atardecer, poca circulación o nada por las pendientes de algunas calles y mucho turismo indio de clase media. Algún edificio de la época colonial. Desayunos al sol en la terraza del hotel y un restaurante estupendo donde voy a cenar todas las noches. ¡Lástima que no he encontrado ningún sitio de lassis ni de internet!
Hay una colina que se llama “Gun Hill”. Los británicos disparaban, no sé si un cañonazo o un fusil, todos los mediodías para recordar su presencia a la gente de los alrededores. Hay un funicular que te sube a la plataforma que han hecho allí. Es un sitio privilegiado para ver todos los alrededores de la ciudad y a lo lejos los picos nevados del Himalaya. Pero nada es perfecto. Toda la plataforma, que es bastante grande, está rodeada de casetas de bebidas y de puestos de fotografía. La gente se disfraza como príncipes indios de película para fotografiarse. Y al final han dejado muy poco sitio par ver el entorno. Hay un punto que es el mejor para ver las montañas. Pues allí han puesto los servicios públicos. No digo más.
Estando en Gun Hill esperando la puesta de sol he visto como un joven se lavaba la cabeza. Estaba sentado en el suelo y ha colocado una sudadera donde caía el agua con el jabón de aclarársela. Así con un poco más de jabón ha podio lavarse la ropa. Eso es vivir con lo justo y aprovechar los recursos.
En el paseo que une las dos partes de la población, The Mall, hay unas figuras de animales de barro de tamaño natural. Para que no las estropeen las han rodeado de una especie de jaulas. La sensación que producen es horrible. ¡Poner dentro de una jaula un corderito de barro!
Como por bastantes sitios no se puede circular hay bastantes porteadores que se ofrecen para llevarte el equipaje. Cuando los ves, entiendes el término “mozo de cuerda” como se les llamaba en España hace años: atan los equipajes con una cuerda y luego lo cargan en la espalda. Imagino que es una cuestión de prestigio social pero los indios echan mano enseguida de los mozos de cuerda para que les lleven el equipaje, bien aquí o en la estación de Nueva Delhi. He visto como trasportaban la carga de una camioneta y he pensado en los curas del templo dorado de Amritsar: el leer el libro sagrado durante muchas horas sin moverte debe ser pesado pero comparado con el trabajo de los mozos de cuerda…

Anuncios

Una respuesta to “AL de la India. Trigesimocuarta entrega. Mussoorie, segunda parte.”

  1. carmen lahoz Says:

    que envidia, ahorita mismo me iba contigo , pero ya ves solo esto lo pueden hacer las personas especiales como tu

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s