AL de la India. Novena entrega. Intendencia.

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Algunos conocidos me han preguntado en relación con mis anteriores viajes a la India cosas tales como: ‘Vas de camping ¿no?’. Pues no. Voy a hoteles. ‘Te llevas comida de España ¿verdad?’. Pues tampoco. Como de casi todo lo que encuentro. Con una serie de prohibiciones que no son religiosas sino familiares: no beber agua del grifo ni comida en puestos callejeros. Prometo que voy a hacerlo esta vez. Y la más sorprendente de las preguntas: ‘¿Cuando llegas allí te vas a casa de algún indio?’. Ni se me ocurre pensar si en España el ministro del ramo, Sr. Montilla, distribuyese a los 50 millones de turistas por las casas como hacían en la guerra civil cuando llegaban los milicianos a un pueblo. Ahora seria algo así como: ‘Mire esta quincena de julio le toca a esta familia danesa que son muy callados. En la siguiente ya le mandaremos a unos adolescentes italianos’.
Pues quería hablar un poco de la intendencia que por cierto es el cuerpo en el que serví durante mi servicio militar en Melilla. Ha sido siempre un misterio para mí: ¿porqué el ejercito se divide en cuerpos y armas? Parece un chiste sobre el titulo de una novela muy famosa en los 60: ‘Cuerpos y almas’. Como voy a poner precios en rupias pensad que 1 rupia son mas o menos 3 pesetas. O el ultimo cambio a quien se atreva en euros: 1 euro 53,95 rupias.
El agua.
Hay botellas de 1 y 2 litros y este verano he visto por primera vez en las estaciones de autobús unas bolsitas de plástico de unos 200 cc. a 1 rupia. No es realmente agua mineral de esa que sale de Caldas de Montbui sino tratada para que sea potable. Para los preocupados por la higiene: el tratamiento es por ósmosis invertida y desinfección por ozonización y rayos ultravioleta. Es francamente buena. Antes en la India apenas había una marca, Bisleri, que se ha convertido en una metonimia. Igual me he equivocado con la figura retórica pero si quieres pedir agua y no te entienden dices “Bisleri” y sin problemas. El precio va de 10 a 15 rupias el litro. Y en los restaurantes a veces te cobran lo mismo que en las tiendas o un poquito más. En las botellas dice que las chafes antes de tirarlas para evitar que las rellenen pero en los sitios con poco turismo pueden ser un objeto reutilizable por la población local.
Hoteles.
Pues siempre con cuarto de baño en la habitación. Los hay con aire acondicionado, “AC”, solo con ventilador en el techo, “Non AC” y con “Air cooler”, una especie de nevera con un ventilador y con una cortina por donde corre el agua. Estos últimos cada vez los encuentro menos aunque ahora estoy en uno así. Los precios van de las 700 rupias en Delhi (aunque puedes encontrar por 100 o 200 en Pahar Ganj) por una habitación “Non AC” a las 700 en Diu, con “AC”, temporada alta, Diwalli y frente al mar, hasta las 150 en Porbandar en “No AC”. Estos precios son de habitación para uno solo pero no serian mucho más para dos, pues todas las habitaciones en que he estado han sido dobles. Las habitaciones suelen estar limpias pero a veces los empleados echan una siesta o ven la tele en la habitación y puedes encontrarte la cama y sobre todo la almohada algo usada. Pides que te la cambien sin ningún problema. Vaya, que no se sorprenden. Una particularidad en todos a los que voy, incluso en el de Delhi que suele tener clientes extranjeros: hacen la cama sólo con la sabana de abajo. Si quieres la de arriba, como es mi caso, debes pedirla cada vez. Tampoco te suelen poner todo lo necesario a la primera, como toalla, papel, para que lo pidas y des propina al mozo. En algunos sitios remotos el papel lo has de comprar por tu cuenta y en general los de los hoteles son rollos con muy poco papel.
En algunos hoteles el único problema son los mosquitos. Cuando voy a dormir pido al de recepción algo para matarlos. Este verano, en otro país, el recepcionista me dijo que me daría “una medicina para los mosquitos”. Me asuste porque pensé que me iba a dar algo para mí para la malaria pero resulto ser simplemente un insecticida. En algunos casos viene un empleado y te echa insecticida, en otros un chisme que se enchufa y que a los mosquitos les debe parecer como la televisión porque nunca he visto que haga nada. En otros una espiral que se enciende. Hay sitios en los que en las paredes hay una docena de dragoncitos comiéndoselos. Es el mejor método. Pero lo realmente eficaz es mi método: mato a todos los que encuentro antes de dormir, que son los más tontos. Luego a mitad de noche a los que me han picado y están cebados con mi sangre y no se pueden ni mover, esos son, o mejor han sido, los más golosos.
Comida.
Igual que con los hoteles los restaurantes en Delhi son más caros que en las ciudades pequeñas, pero hay muchas más opciones. En muchos sitios, por ejemplo en Dwarka (ya os contare otro día lo de esta especial ciudad), solo pude comer thali. Es la comida nacional y en alguno sitios la única. Es una bandeja de acero inoxidable grande donde te ponen 4 o 5 recipientes tipo bol (cuenco) pequeño. Un camarero te llena cada uno de ellos con una salsa o con comida que está caldosa como garbanzos, patatas, arroz, algo verde vegetal, algo dulce como leche con plátano.. y luego te dejan para que te pongas tu, o te ponen ellos, una especie de cuatro cacharros de acero inoxidable también, con comida para poner directamente sobre la bandeja, como salsa de tomate, pepino, arroz blanco, algo verde, sémola dulce y chapatis, ese pan plano que hacen al horno. Y eso te lo van llenado hasta que no quieres más. En algunos casos, sobre todo en las grandes ciudades, pone un letrero de “thali limited”. O sea que no repites. El thali de Dwarka, por ejemplo, que era muy bueno, costaba 30 rupias. Algo menos de 20 duros. Y además me pusieron un vaso de leche aguada. O así traduje lo de “water milk”. Pero realmente no sé si había algo más.
En Delhi tengo un ritual cuando llego y cuando me voy: ir a comer al Potpourri. Es un restaurante situado en Connaught Place que es el centro de Delhi y que tiene en la planta baja una de las heladerías más famosas en la ciudad: el Nirulas. Además de comida india normal, tiene un buffet libre de ensaladas buenísimas y unos postres deliciosos. Como diría un amigo de Zaragoza, postres de laminero, laminero. Además puedes beber agua normal porque la tratan ellos. O eso me han dicho. Y hasta ahora. Precio: 214 rupias. Claro que si lo comparas con un thali de 30 es un disparate pero si lo cuentas en euros…cuatro. En Pahar Ganj en Delhi, una comida de 60 a 100 rupias. Y luego están los postres como en Ahmedabad, un sitio popular que llaman ’Gandhi Colds Drinks’. Un lassi con helado dentro, algo fuera de serie, por 17 rupias. Creo que podría escribir un articulo sobre los mejores lassis que he bebido en la India.
Cosas especiales: Pues que en los restaurantes de más categoría a los que he ido la luz es tan tenue que casi no ves y hace un frío que pela en pleno mes de julio.
Los desayunos son la comida más problemática. En unos sitios por las prohibiciones religiosas pues no hay huevos y creo que alguna vez ni leche. Y en otras porque si me levanto a las 5 para coger el autobús está casi todo cerrado. Entonces tengo que aprovechar las paradas del camino para comerme unos buñuelos de patata y un té. En los restaurantes todo el mundo bebe agua del grifo. Pues el camarero se empeña en que tu tienes que beber una cocacola. Nadie la bebe pero insiste y cuando le has dicho por tercera vez que no, se queda sorprendido, aunque previamente hayas pedido agua mineral. Hay en Ahmedabad, desde donde escribo, un restaurante al que he ido varias veces, “New Lucky”, que tiene el suelo con una docena de tumbas. Están pintadas de verde y son, claro, de musulmanes. Tienen una barandilla de unos 40 cms. de alto. Le pregunté al dueño y me dijo que es que eran “muy viejas, muy viejas, de hace 50 años”. Igual se equivocó y eran 500 porque 50 no me parecen muy viejas. Vaya, que la familia actual podría ir a cenar con su antepasado. Tiene la ventaja que las mesas están muy separadas.

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2 comentarios to “AL de la India. Novena entrega. Intendencia.”

  1. carmen lahoz Says:

    TERMINA DE LLEGARME EL COMENTARIO DE HOY, DESDE LUEGO NO TIENE DESPERDICIO, Y QUE HUEV…TIENES, SOLO DE PENSAR EN LA CAMA,SABANAS ,ETC….Y NO VEAS CUANDO COMENTAS LA COMIDA SE ME CIERRA EL ESTOMAGO,. A, PERO BUENO YA SE COMO ERES Y NO ME SORPRENDE NADA O MEJOR CASI NADA DE TI, QUE SUERTE TIENES DE TENER A MARISA ,, TODO ESO SOLO UN CIELO COMO ELLA TE LO PUEDE SOPORTAR
    ,BUENAS NOCHES Y UN BESO.
    MCL

  2. Marisa Says:

    Crece tu club de admiradores

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