
El planteamiento de este viaje va a ser totalmente distinto de los viajes normales: nada de descubrimientos, o muy pocos, y sí repetir los sitios que ya conozco para evitar sorpresas, que a pesar de todo siempre las habrá.
(Como escribo ahora cuando ya he regresado del viaje doy fe de que sí las ha habido).
Como en el viaje a la India de noviembre pasado este va a ser el primer viaje “importante” del año, pues los del IMSERSO y el balneario, así como el de la CAM a Rumanía del mes de mayo no cuentan como “importantes”, aunque hayan sido muy interesantes.
El recorrido previsto va a ser:
Madrid –> Bombay –> Udaipur –> Ajmer –> Jaipur –> Manali –> Haridwar –> Delhi–>Madrid
Y eso en “27 días, 26 noches”, para utilizar la nomenclatura de las agencias de viajes.
Este viaje así será parecido al de noviembre con la diferencia de que no estaremos en Amritsar, ni en Aurangabad, pero sí en Manali y Haridwar.
Y todas las ciudades ya las he visitado antes, aunque en Haridwar hace bastantes años y en Manali muchos más.
La elección de Bombay ha sido idea de mi nieto, pues quería empezar por esa ciudad; luego iremos al Rajastán que es la parte más interesante de este país desde el punto de vista turístico y luego Manali para que tenga una pincelada del Himalaya y Haridwar para que vea el hinduismo en plena efervescencia.
En resumen, que la preparación ha sido bastante sencilla. De momento.
El alojamiento de nuevo lo resuelvo por medio de Booking reservando sin pago previo, pero el problema lo vuelvo a tener en los transportes pues como escribí en el viaje anterior “el ferrocarril, mi medio favorito en este país, no me permite sacar los billetes a través de internet al no disponer de teléfono de la India, además de posibles problemas de pago con tarjetas de crédito no indias”.
(Creo que podré aprovechar frases como la anterior a lo largo de mis escritos).
Si puedo repetiré los hoteles, pues la experiencia fue muy buena en noviembre, excepto en el de la llegada en Bombay que no tenia plazas libres para esos días.
Y una incertidumbre importante será la climatología pues es época de monzones y esas lluvias pueden desbaratarte los planes según sea su intensidad, pero si hay que cambiarlos los cambiaremos.
Precisamente intenté disuadir por esas circunstancias a un amigo que quería hacer este viaje en este mes y lo canceló e imagino que al ver este viaje me tildará (¡qué suerte poder emplear esta palabra, creo que por primera vez en mi vida!) de capitán Araña, pero al revés: yo me embarco y a él lo dejo en tierra.
La elección de estos días ha sido por motivos académicos de mi nieto: es cuando acaba el curso y los exámenes.
Y la gran diferencia de este viaje: lo haré sin Marisa después de muchos años de hacerlo juntos.
PS
El artículo dedicado al país lo obvio pues en 7 meses no habrá cambiado nada o casi nada.
