En los últimos días he acumulado restos de electrónica, una placa base inservible y un disco duro roto. No sabia qué hacer con ellos y he pensado en llevarlos a un punto limpio municipal. En un cómodo arranque asocial los he tirado a la basura, no a la normal sino al cubo de residuos orgánicos. Me he sentido mal, transgresor,
¡Qué pensará el Futuro de mí!