
Hoy lo vamos a dedicar a la excursión que contratamos ayer: los Andes, Aconcagua y Puente del Inca.
Te vienen a buscar a partir de las 7 y media, o sea que hay que madrugar para poder desayunar antes, y en nuestro caso han llegado a las 7:45, pero por un problema de logística (o de mala logística) hemos estado dando vueltas por el centro de Mendoza y hemos salido una hora más tarde con el microbús lleno.
La excursión es de la agencia Huetanta, que creo que es la única que organiza este viaje.
La guía, Paula, una joven esbelta y muy simpática, nos ha explicado todo el recorrido, pero en especial ha deleitado a los patriotas argentinos con las hazañas del general San Martín y de su colega general de Las Heras. Vaya, que ha recitado con fechas y datos precisos todas las campañas y hazañas de esos generales contra los “realistas”, que es como llamaban a los españoles, aunque imagino que “españoles” serían de sargento para arriba, que la tropa sería de aquí.
Ha sido una lección de historia (patriótica) del Ejército de los Andes.
La carretera va hacia Chile y a los pocos kilómetros el paisaje es espectacular: pasamos de Mendoza a la Precordillera Andina y finalmente a los verdaderos Andes.
Durante gran parte del recorrido la carretera va paralela a una vía de tren abandonada. Este ferrocarril que unía este país con Chile tuvo una gran importancia y su construcción fue una obra impresionante, pero ahora da pena verlo en este estado.
La primera parada de “vista panorámica” es en la zona de los embalses del río Mendoza, que viene de los Andes, la presa de Potrerillos.
La segunda es una pura “parada técnica”: beber y pipí.
El restaurante está situado al lado de la carretera y el tránsito de camiones, algunos de ellos enormes, es constante.
Al salir veo una capillita de un santo vestido “de romano” y le pregunto a una pareja del grupo: “es San Expedito, patrón de las causas justas y urgentes. Nosotros somos devotos de este santo y todos los 19 de cada mes le rezamos”. Y me dan una estampa de dicho santo. Que me he quedado de piedra, porque eso es ir bien preparado para el proselitismo.

Según me han explicado es un santo muy venerado en Argentina (se ve que no les hace ni puto caso, dada la situación del país) y que hay muchas capillitas como esta por todos los lugares.
Y ahora no puedo dejar de escribir mis investigaciones sobre este santo, vaya una hagiografía actualizada.
Empiezo por el Concilio de Trento (1545 y 1563).
Este definió que las sagradas escrituras y la tradición son las únicas fuentes de la revelación divina.
¿Lo declararon “de gratis”? Pues no, que lo hicieron para joder a los protestantes, para los que lo único que valía eran las escrituras, lo que entonces definían como “Sola Scriptura”.
De paso prohibieron el casamiento de los sacerdotes, o sea impusieron el celibato y la supremacía de la autoridad papal, entre otras cosas no menores, o como diría nuestro ínclito Sr. Rajoy como dijo de la cerámica de Talavera: “Este concilio de Trento no es cosa menor, dicho de otra forma, es cosa mayor».
¿Por qué digo lo anterior? Pues porque lo de este santo, San Expedito, no San Rajoy, es una narración de la tradición y dice que quería hacerse cristiano y no se decidía y entonces se le apareció un cuervo (era un demonio en realidad) que le decía “cras, cras, cras», que en latín significa «mañana» y entonces el santo lo aplastó diciendo «hodie, hodie, hodie», que significa «hoy».
Por ello este santo es el antipatrón de los procrastinadores y patrón de las causas urgentes.
Y todo ello ocurrió en el siglo III, cuando el santo era el comandante de una legión romana en Armenia y después de lo del cuervo se hizo cristiano y el emperador Diocleciano lo mando decapitar.
Y Wikipedia me dice que “San Expedito fue beatificado en 1629 por el papa Urbano VIII, y fue canonizado por el papa Clemente X en 1671. Sin embargo, en el año 1906 el Papa Pío X ordenó retirarlo del martirologio romano debido a la falta de pruebas sobre su existencia histórica. Desde el año 2001 no figura en ningún listado oficial de santos, por lo que desde esa fecha ya no es un santo avalado por la Iglesia católica”.
¿Os habéis enterado fieles seguidores de San Expedito, que aunque le recéis por la salvación de la economía de Argentina (causa urgente) no os hace caso? Bueno, San Cristóbal también fue “retirado” en 1970 y los camioneros de mi pueblo siguen sacando los camiones con gran alboroto para celebrar su onomástica.
Para esta situación de que se le sigue dando culto más o menos formal he encontrado una definición: es «tolerado, no admitido».
Acabo con una información práctica: hay unos dulces típicos españoles en honor de este santo, los huesos de san Expedito.
Y dos notas más: hasta hoy yo siempre hacía esta palabra esdrújula y resulta que es llana y que los cuervos en Armenia en el siglo III hablaban latín, lo que le fue de perlas al demonio tentador, porque como era en Armenia el pájaro habría dicho “vaghy, vaghy, vaghy” que suena a catalán, claro que si hubiese ocurrido en Falset no sé qué pájaro habría encontrado que dijese “demà, demà, demà”, y encima con el acento en la a al revés.
Etiquetas: Aconcagua, Andesmar, Argentina, Chile, general, General San Martín, Mendoza, Puente del Inca, San Expedito, Wikipedia






10/03/2024 a las 17:34
Huetanta ¿No será Huentata? Al menos es lo que dice el autobús…
Te enrollas bien. Entre santos, las lenguas y tus paisanos, le sacas jugo al tema.
Si no entiendes algo de lo que te digo, pregúntamelo, no te quedes con la duda.
11/03/2024 a las 21:19
Gracias de nuevo.
Efectivamente, era «Huentata».
Ya sabes que las nueronas a los mayores nos hacen malas pasadas.