Una prueba sencilla que muestra lo que fue y lo que es El País es que ha relegado la información de Argentina a la penúltima página de Internacional (la sexta de siete) después de la del «Día de la Marmota».
Se puede no apreciar o incluso despreciar al presidente de un país, llamar a una ley «su ley del desguace» y saber que en un Congreso en el que tiene un 15% de diputados ver aprobada la mitad de la ley propuesta es un triunfo enorme. Sin comparación con otra que el periódico defiende como si comprase su amnistía.