
La primera decisión tras elegir el país es decidir qué ciudades y lugares queremos visitar y este es nuestro circuito previsto empezando y acabando en Buenos Aires:
Madrid a Buenos Aires.
Buenos Aires a Puerto Madryn.
Puerto Madryn a Bariloche.
Bariloche a Mendoza.
Mendoza a Salta.
Salta a Córdoba.
Córdoba a Buenos Aires.
Buenos Aires a Madrid.
Como dirían los folletos turísticos: “30 días, 29 noches”.
Eso es algo común en todas las publicidades de las agencias de viajes, lo de la confusión entre “días” y “noches”, que parece la peli “Lady Halcón” con la maravillosa Michelle Pfeiffer y mi admirado (por su replicante) Rutger Hauer.
La preparación, aunque parezca mentira, no ha sido demasiado fácil por culpa del maldito cambio de Argentina.
Me explico: como en todos los países hay un cambio oficial del dinero para los euros y los dólares, pero además hay varios cambios más o menos “oficiales” de ambas monedas, llamados “blue”, y resulta que ese cambio es de un 80 a un 90% más favorable que el oficial.
Y si compras algo con tu tarjeta de crédito desde aquí, o sea desde tu país, el banco español te lo cobra al cambio oficial, pero si cuando llegas a Buenos Aires cambias tus euros por pesos argentinos (ARN) en el mercado “blue” entonces… pues un 80 o 90% más barato.
Por lo tanto, no puedes (o no debes) comprar billetes de transporte o pagar reservas de hotel antes de llegar allí.
Lo del alojamiento lo resolvemos por medio de Booking, reservando sin pago previo o tratando directamente con hoteles que aceptan la reserva de esta manera y lo del trasporte haciendo los viajes interiores en autobús, dado que la red ferroviaria es casi inexistente.
He leído que los autobuses son magníficos y que tiene unos asientos muy buenos. Veremos.
PS
Encuentro un periódico argentino llamado “Perfil” donde publican diariamente la cotización de ambas monedas en el mercado oficial, así como en el “blue”. Allí encuentro una quinta cotización: “dólar turista”.
Busco información en la web sobre este nuevo concepto, que es sobre un 25% peor que el “blue”, pero un 70 y tantos por ciento mejor que el oficial y no logro sacar nada en claro, excepto un turista español que pagó con una tarjeta de Eroski y que luego recibió una compensación del cambio oficial al cabo de unos días.
También que el gobierno argentino ha llegado a un acuerdo con Master Card y Visa para aplicar ese cambio especial a los extranjeros que compren con tarjetas de crédito o débito emitidas en sus países.
Consulto con mi banco y me dicen que ellos aplicarán el cambio oficial del día. Llamo a Master Card y me dicen lo mismo, pero tratándome de imbécil.
O sea que si utilizo ese medio de pago me tengo que fiar de las noticias periodísticas. O no fiarme y cambiar en el “blue”.
PS
Para empezar el viaje solo nos falta ir a Madrid, nuestro “hub” para esta actividad, y qué mejor que visitar su maravilloso jardín botánico y acabar en Viridiana.
Es primavera y ese jardín está más bonito que nunca, mires por donde mires: tulipanes mil (o por lo menos a cientos), el florido árbol del amor, camelias, tantas que sus pétalos cubren el suelo, y si no tienes bastante siempre tienes los invernaderos con los cactus, las flores tropicales como las tillandsias y las increíbles orquídeas.
NB
El “árbol del amor” además de este precioso nombre, tiene también el más prosaico de “algarrobo loco” y el horrible de “árbol de Judas”. Imagino qué este último es porque en uno de esa especie, “Cercis siliquastrum”, se debió colgar el traidor discípulo. Imagino que esta historieta debe pertenecer a los evangelios apócrifos, pues no imagino a los evangelistas, los buenos, escribiendo de estas nimiedades.
NB de la NB.
Para los que no fuisteis a los escolapios (o habéis ido en época laica): los “evangelios apócrifos” a diferencia de los “buenos”, los “sinópticos”, fueron escritos más tarde y son “relatos devocionales ricos en detalles, con rasgos legendarios o fabulosos, que parecen haber nacido de la piedad popular”, según una descripción “canónica”. Vaya, que no son heréticos, pero si no te los crees no vas al infierno. Vaya, eso me parece.
Y aprovecho para proporcionarte una información botánica: esas plantas tienen como particularidad la “caulifloria”, o sea “plantas cuyas flores y frutos crecen directamente del tallo o del tronco”.
Y hablando del infierno: el cielo, o sea Viridiana. Y no me refiero a la peli de Buñuel, sino al restaurante, pues parece que su famoso chef y dueño quiere retirarse y mi hijo quiere ir allí a comer antes de ese cierre.
Si ya has comido allí no tengo nada más que decir, pero si no lo has hecho todavía, y sigue abierto cuando leas estas crónicas, rompe la hucha y corre a hacerlo.
Y como estamos donde estamos al salir un letrero ofreciendo a la venta un “conjunto de objetos de Franco y de José Antonio”.
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