35. La India 2013. 16 de octubre. De Dirang a Tezpur. Segunda parte.

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Hoy se han acabado las lluvias de ayer, generalmente luce el sol y siempre estamos por debajo de los 2.000 metros, excepto cuando la carretera sube hasta Bomdila, la capital del distrito, que está a 2.600. O sea un tiempo muy bueno y la carretera es mucho mejor aunque  los precipicios son igual de impresionantes.  Afortunadamente la vegetación, una especie de selva muy densa,  impide ver lo que hay a los lados de la carretera.  Esta sigue en gran parte el curso del río Kameng. En Dirang había algunos campos de labor, no muchos, pues el valle se había ensanchado. Incluso hemos leído que había una plantación de kiwis, una de las pocas de la India y con un nombre que no puede ser menos comercial: “Rungkhung kiwi farm”. Y no vale comerse la mitad de las letras de “Rungkhung” como hacen los madrileños y los usuarios de teléfonos celulares.

A Marisa comedora habitual de esta (insípida) fruta le ha encantado saberlo e incluso hemos podido comprar un kilo en un puestecillo de la carretera.

Volviendo al paisaje: la carretera sigue la ladera de los estrechos valles entre una vegetación muy frondosa y sin apenas población excepto Bomdila y Tenga donde se ensancha el valle. Por lo tanto tampoco se ven establecimientos militares excepto en esos dos sitios y es que no tienen espacio para instalarse.  Eso sí, en esos dos lugares hay cuarteles  por doquier y convoyes de camiones a cascoporro.

La carretera suele estar asfaltada pero con muchos desperfectos y grandes desprendimientos. Para los desperfectos suele haber un grupo de gente menuda, muchas mujeres arreglándolos con medios manuales y todos bajo el mando de un soldado (¿policía, funcionario?) del BRO o del GREF, que me parece que es lo mismo. Y en los grandes desprendimientos maquinaria pesada con personal también del GREF/BRO.  En ambas situaciones mi impresión es que no acabarán nunca. Aunque lo mejor del BRO son los carteles; por ejemplo hoy leo: “Better Mr. Late than Late Mr.”.

Llegamos al primer puesto de inspección, pues también te controlan en el camino de vuelta.  El jefe me recuerda, pues en la otra ocasión al entrar le pregunté si era él el jefe y se sintió halagado pero como era modesto me dijo que no, que solo estaba temporalmente al cargo. Así que aprovecho para preguntarle si es mompa, y sí lo es,  pero me dice que en la policía del estado, APP, hay de todos los grupos e incluso de otros estados, “no como en Orisa”, ha remarcado. Donde no hay mompas es en el ejército. Tendré que investigar la razón.

Como después de ese control hay un grupo de cabañas con tiendecitas y restaurantes paramos allí. Resulta que fue el lugar de la bronca de la comida y el chófer tiene el cuidado de estacionar  frente a otro “restaurante”.    Solo tomamos un té pero aprovecho para echarle una ojeada a la pizarra con la carta: “Amlate 15 rupias”. No sabría que es la “amalate” si no fuera porque detrás pone “one egg”. O sea que es tortilla francesa.  La dueña es una guapa señora a la que Marisa fotografía. “¿Eres mompa?” pregunto convencido de que me va a decir que sí. Pues no, que es “aka”, otro grupo étnico de la zona. Tiene 36 años y le digo que como mi hijo. Se interesa por nuestra familia y dibujo por primera vez en este viaje el árbol genealógico.  Se queda sorprendida de que nuestro hijo esté soltero.  No se lo digo pero yo también.

Y así llegamos a la frontera de Asam, Bhaluk Pong, que no sé si es de un estado o del otro, pero debe ser de Arunachal y aquí el alcohol debe ser más barato que en Asam  pues la carretera está llena de tiendas de licores.

En el puesto de control de salida de Arunachal Pradesh intento que me hagan firmar en el libro en el que lo hice al entrar y así “controlar” los extranjeros que hemos pasado por aquí pero el policía es muy amable y me insiste que no hace falta, que basta con que firme en una copia del PAP con la fecha de salida.

Ya estamos en Asam y han desaparecido las montañas y los bosques y hay de nuevo grandes llanuras cubiertas de arroz y otros cultivos, gente por la carretera y casitas.

Y muchos ciclistas, que apenas se ven en Arunachal.  Y lo peor las cabras, unos ejemplares pequeños que se sientan en medio de la carretera  o la cruzan continuamente y obligan a grandes frenazos o maniobras arriesgadas para evitarlas. ¿Cómo puede un país funcionar así? ¿No hay ninguna autoridad que vaya por la carretera y se dé cuenta del peligro? Porque ahora es una vía buena y asfaltada y aunque solo vayamos a 80 por hora después de lo que hemos pasado parece que vayamos a 200.

Paramos a comer tardísimo y el chófer cambia una de las ruedas delanteras. Ante mi asombro la rueda “nueva” tiene un bollo notable en un lateral. Luego me dirá que la tiene que arreglar. Eso espero.

Llegamos al hotel de Tezpur después de más de 9 horas de viaje y afortunadamente hay habitación en el hotel elegido, uno de la organización del turismo de este estado.

En 2007 estuve aquí  y entonces estaba muy mal pero ahora lo han restaurado entero.  Podemos entrar en internet  y Marisa lee mi crónica de ese año donde hablaba de un bicho en mi habitación y del mosquitero. Ahora no tiene nada que ver pero la lectura le ha preocupado y se dedica a perseguir a todo animalejo que ve. Yo realmente solo liquido a los mosquitos. Encima antes de dormir ha empezado a oírse una especie de  gritito al otro lado de la pared que da al jardín. O quizás viene del doble techo de madera. Es más bien como ese sonido que se hace cuando alguien ronca para que deje de hacerlo. Me parece que es de algún dragoncito que debe estar enamorado, pero Marisa no se siente muy segura. Confío que con el sueño se le vaya la preocupación.

Hoy hemos tomado un té en una pastelería estupenda de Tezpur y para decir que era sin leche estaba escrito en la carta “only liquor”, que pensé que a lo mejor era una forma de decir “un carajillo sin café”.

Y os recuerdo que esta es la ciudad del “bin-jolokia” del que hablé en la otra ocasión y que me hizo descubrir el imprescindible índice  de Scoville.

 

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2 comentarios to “35. La India 2013. 16 de octubre. De Dirang a Tezpur. Segunda parte.”

  1. Luigi Says:

    y ¿por qué te sorprende el -single- de tu hijo?

  2. Luigi Says:

    la iluminación de la foto de la señora es preciosa, de estudio!!

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