A pesar de que el hotel es moderno y está muy bien nos dicen que no hay tortilla para desayunar porque es vegetariano. Pero sí que hay leche. Lo de las sectas sean religiosas o dietéticas no acabo de entenderlas. Así que nos decantamos por unos sándwiches vegetales: «no hot spices please». Pues entre los trocitos de tomate y pepino han colocado «asa fétida”, una especia que no le gusta nada a Marisa. Y además el té también muy picante.
De las dos mochilas grandes hacemos una y la otra la dejamos en el hotel. Volveremos dentro de dos días aunque el amable gerente nos dice que estará todo lleno. Y es que los calcutanos están invadiendo Meghalaya con motivo de la Durga Puja. Ya veremos que haremos a la vuelta.
Para ir a Cherrapunjee o Cherrapunji, nuestro próximo destino, nos han dicho que hay un autobús a las 6 de la mañana y también jeeps compartidos, que aquí llaman «sumos», en Bara Bazar. En esta parte de la India siempre te envían a sitios que están en un «bazar». Y la verdad no recordaba que estuviese tan lejos aunque con solo una mochila cargada a mitad y las dos pequeñas el paseo no se hace pesado.
La gente madruga y hay mucho personal por las calles.
En esta ciudad no hay rickshaws de motos ni de bicis pero no he visto tantos taxis (pequeñitos) en mi vida. No creo que haya una ciudad en el mundo con una proporción tan grande de ellos. Luego lo confirmaré al salir de Shillong por la larga cola de estos coches entrando en la ciudad. Y así como los taxis son pequeñitos también lo es el personal, como los porteadores con fuertes cargas soportadas con su frente como en Darjeeling.
Al final llegamos a la parada de los sumos, fácilmente detectable porque estos vehículos están pintados de amarillo: los que son de este color es porque pagan menos tasas y solo pueden hacer servicios dentro del estado. Los de blanco pueden transitar por todo el país.

Aquí la hora de salida es «cuando está lleno» pero afortunadamente solo esperamos 15 minutos. La composición es la típica: 4 pasajeros en la última fila, 4 en la del medio (allí nosotros y otros dos que son pequeños y delgados) y dos delante con el conductor. Es un vehículo inusualmente limpio y el conductor, también de forma poco habitual, muy prudente. Mi compañero de asiento habla un inglés muy fluido y suave. Me dice que ha estado en Londres y en Gales, parece que por un motivo religioso, pero después del encuentro con los «tableteros proselitistas » de ayer no me atrevo a indagar más porque son varias horas y aunque me hubiese sacado un smartphone con una aplicación de conversión me hubiera tenido que tragar todo el sermón pues no tenía ninguna posibilidad de huida. Aunque sí he aprovechado para preguntarle por la distribución religiosa de este estado. Según él, son cristianos el 70% (muchos me parecen), generalmente católicos y presbiterianos, el 20% de religiones locales animistas y el 10% restante entre hindúes, musulmanes y otros.
Este estado tiene tres grupos étnicos principales: los garos en el oeste, los jaintias en el este y los khasis, donde está la capital y que deben ser mayoría, en el centro. En mi anterior visita descubrí que el khasi, idioma casi oficial del estado junto con el inglés, que sí lo es, tiene caracteres latinos y además la eñe. ¿Tendrán teclado español? Perdí la oportunidad de preguntárselo a mi compañero de viaje pero sí como se llama esa letra: pues «eñ”, o sea eñe pero en inglés. Fue un lingüista inteligente el que tuvo la ocurrencia de incluir esa letra para un sonido que en otros idiomas necesita dos letras. A mí se me ocurre que así como Calanda se ha hermanado con Frouzins (nunca entenderé los motivos del hermanamiento de algunas ciudades excepto el de viajar los concejales y sus señoras a costa del erario municipal) pues así deberían hermanarse la RAE con la academia de la lengua khasi o por lo menos el Instituto Cervantes, cuyo símbolo es precisamente la eñe. Creo que no lo propondré porque mis contactos con esa organización han sido bastante decepcionantes.
Mi vecino cae en un sueño profundo lo que me impide seguir indagando en la idiosincrasia khasi. (O se hace el dormido para que no le pregunte más).
El paisaje pasa de una casi selva a un bosque con pinos y seguimos subiendo hasta llegar a una zona de colinas suaves con hierbas ondulantes. Dicen que llaman a esta parte la «Escocia del este”. Como no conozco esa región británica no puedo opinar, aunque no se parece a nada de lo que hemos visto hasta ahora.
En esta región también son muy notables los monolitos que hay diseminados por los campos. El vecino me había dicho antes del letargo que son recuerdos de los antepasados.
Legamos a Sohra, el final de trayecto, con el sumo, y nuestro vecino nos ayuda a buscar un taxi para seguir viaje. Y lo hace bien porque nos habían dicho que nos costaría unas 500 rupias y él nos lo consigue por 300. Le doy las gracias por su ayuda y aprovecho para preguntarle cómo se llama, pues en estos casos me gusta despedirme con un «encantado de conocerle Mr. Arvind”. Me contesta que tiene un nombre en inglés: «Manchester». Me sorprende, aunque en España haya también gente que se llame Guadalajara o Zaragoza, pero no de nombre. De todas maneras le he dado las gracias muy calurosamente.
El taxi es un coche enano y el joven conductor muy poco gastador apaga el motor en la cuestas abajo. No sabemos cuando pasamos de las suaves colinas escocesas a la selva pues hay una niebla que nos impide ver nada. Menos mal que el chófer además de económico es prudente y vamos muy despacito. Y así llegamos al «Resort» donde estuve en el 2007 y que me pareció el lugar idóneo donde pasar una temporada perdido del mundo. Esta vez han añadido al edifico antiguo uno nuevo y moderno y ha perdido parte del encanto. El antiguo, donde nos alojamos, es un edifico octogonal con seis habitaciones en seis de sus lados y, claro, seis habitaciones son muy pocas aunque los indios suelen “sobreocuparlas”. Todas las habitaciones dan a un hall enorme y también octogonal donde están las mesas que hacen de restaurante y sala de reposo a los viajeros y desde donde escribo.

Está situado sobre una colina desde la que hay unas vistas espectaculares sobre la montañas cercanas completamente cubiertas de bosques y grandes cascadas a lo lejos y en uno de sus lados Bangladesh, una llanura que se pierde a lo lejos.

Nota del editor: Soy de la opinión de que en aquellos sitios donde las castas autocráticas de tipo sacerdotal o funcionarial eran dominantes (el Egipto antiguo o la China de la dinastía Han o anterior) la escritura, que era uno de los saberes propios de la casta nace y crece sin límite a su riqueza y complejidad; y así tenemos la enorme variedad de pictogramas y de caracteres en manos de personas con tiempo para su cultivo y dedicación a la escritura. Es en sitios con una mayor inclinación a lo funcional donde aparecen alfabetos más reducidos y manejables por un mayor número de personas. Parece ser que fueron los comerciantes fenicios, que tenían necesidad de entenderse entre sí para registrar sus transacciones, los que crearon un alfabeto fonético que se podía aprender más fácilmente que las infinitas posibilidades pictográficas previas.
En el caso de los Khasi no ocurre así y fué un sacerdote metodista galés el que transcribió el lenguage, oral hasta el siglo XIX, a un alfabeto romano en el que incluyó la ñ, pero que no parece tener el sonido f. Previo al siglo XIX hay algún libro en lengua khasi transcrito en alfabeto assamés. El tal sacerdote, llamado Thomas Jones, llego con treinta años a Meghalaya, a los treinta y dos escribió un libro sobre la lengua khasi y durante cinco años más predicó con gran éxito entre los khasi a los que sorprendia su dominio de la lengua. A su aprecio contribuyó el hecho de que, hijo de carpintero, era un buen carpintero y conocia otros oficios útiles a los nativos. A los treinta y siete se enemistó con sus superiores por casarse con una mujer de quince años y a los treinta y nueve fue enterrado en el Cementerio Escocés de Calcuta.
Todo está dicho en Wikipedia. Toda esta dicha en Wikipedia.
Etiquetas: Cherrapunji, Shillong, Sohra
25/02/2014 a las 19:12
que pasada de selva, de película.
interesante la N.E.!
26/02/2014 a las 08:10
Ameno, como siempre, pero Marisa ¡qué fotos! Esperemos a ver qué cuenta Ángel sobre los puentes…