
(El que sea domingo no es importante en la India excepto si vas a una zona cristiana como lo es Shillong).
La fiesta del India Club finalizó ayer a las 11 y media de la noche. Vaya, acabó la música melódica pues se les debió finalizar el contrato del vocalista y siguieron con un chunda-chunda pero bajito, con el que nos dormimos.
Hoy hemos amanecido con los dos peores enemigos del turista intrépido: la lluvia y la diarrea. Y como en Guwahati el hotel está muy bien lo único que hay que hacer es esperar y en lugar de coger un autobús temprano para ir a Shillong, hacerlo a la una de la tarde.
Como en la India no te puedes fiar de la información me doy una vuelta por la estación de autobuses conocida (por si vienes aquí) como la ASTC, Assam State Transport Corporation. Recuerda, siempre hay que preguntar por las siglas: “eiestisi”, que si no no te entienden.

El camino desde el hotel que está a unos 100 metros al norte de la estación de ferrocarril hasta la ASTC, que está a unos 200 metros al sur, obliga a cruzar las vías del tren por un paso elevado donde aparca una especie de la corte de los milagros; la corona de esta corte la tiene una señora de aspecto normal (yo diría que un poco tirando a obesa dado su nivel social) pero con una pierna tan grande y gorda como un luchador de sumo, pero no como la pierna de un luchador, ¡cómo un luchador entero!
La primera vez que pasé estaba contando, sin recato, lo que había recolectado hasta entonces y tenía un buen puñado de monedas. Cuando regresé seguía allí y vi como una señora que había pasado de largo al darse cuenta con retraso de la enormidad volvía sobre sus pasos y le daba unas rupias. Imagino que un puesto allí debe estar muy buscado entre los seres con deformaciones. Y también que aunque un alma caritativa le ofreciese arreglarle el problema a aquella señora no estoy seguro que aceptase el cambio.
En ese paso elevado suele haber siempre tres policías sentados que de vez en cuando paran a un joven y le obligan a enseñar el contenido del equipaje. Imagino que la autoridad policial que determina tal tipo de inspección también habrá hecho un control de los resultados obtenidos. Imagino que al cabo de 10 años habrán conseguido incautarse de… fusiles ametralladores,…pistolas,…kilos de dinamita y otros explosivos y… dosis de drogas diversas. Pues tú pon el número que creas adecuado en los puntos suspensivos pero me juego un dedo del pie izquierdo que es cero en todos los casos. Porque tendrías que ser el terrorista-camello-sicario más tonto del mundo para pasar por allí, aunque la verdad es que los tres controladores suelen estar charlando todo el rato o mirando a las jóvenes que pasan.
Total que llego a la “bus stand” y preguntando me envían de una ventanilla a otra y cada una me va dando informaciones diferentes. Encima aquí, como en muchas otras partes de este país, distinguen el “report time” del “departure time”, que suele tener una diferencia de 30 minutos, con lo que el lío es mayor. Al final parece que sale a las 13:00.
Esperamos en el hotel a que se solucionen, o por lo menos se calmen, los dos problemas que nos acosan y a las 12 con un autorickshaw (sigue lloviendo bastante) nos vamos al autobús. Y allí el mismo que me había dicho que salía a las 13:00 me dice que no que las 14:00 y no es ninguna tontería porque es la diferencia entre llegar de día o de noche.
Al final encuentro otro que sale a la una. ¿Te puedes fiar de la información en este país? Es una pregunta retórica de la que ya sabes la respuesta. En inglés hay una expresión que emplean bastante como recomendación: “double check”. Aquí no es suficiente: “triple check” o más.
Esperando la salida del bus nos aborda un joven: “¿Qué piensan de Asam? ¿Qué piensan de Guwahati?”. Así de directo y sin más preámbulos, seguramente derivados de su falta de inglés. Le pasa lo mismo que a mí, que me faltan los matices y creo que parezco brusco. En estos casos me asalta mi moral puritana y dudo entre decir la verdad o no.

¿Realmente alguien puede pensar que después de haber estado dos días en esta ciudad puedes tener una idea de un estado como Asam? Pues como no tengo los datos de mi fuente habitual (os recuerdo que es “la Agencia”), que solo los proporciona de las naciones, os transcribo algunos de mi guía.
Dice que “se extiende perezosamente a lo largo del valle del Brahmaputra”. Yo es que leo eso de “se extiende perezosamente” y tiraría el libro por la ventanilla del bus. Lo que pasa es que ahora lo tengo en pdf y no voy a tirar el adminículo electrónico. Además imagínate que eres un asamés que llega a Zaragoza y te preguntan: “¿Qué opinas de esta ciudad? ¿Qué opinas de Aragón?”. Y tú le sueltas lo de que “se extiende perezosamente a lo largo del valle del Ebro”. Y de forma muy poética dice que linda al norte con el montañoso Arunachal y al sur con las tierras altas de Meghalaya y con Nagaland. Y que la población es hospitalaria, una cocina llena de aromas, una tradición artesana y elegantes templos hindúes que hacen una delicia visitar este estado. No se podían haber escrito más lugares comunes y proporcionado menos información.
De Guwahati dice algo más: está situada en la antigua Pragjyotishpura, ciudad mítica, capital del reino Kamarupa fundada por Narakasura, quien fue liquidado por Krishna por haber robado unos pendientes que según la guía eran mágicos; pero como eso me parece una excusa un algo tonta he investigado un poco más y parece que además de esos pendientes también le birló al dios nada menos que 16.000 esposas: ¡dieciesis mil! Esos dioses hindúes… Después de matar al raptor, Krishna se casó con esas 16 mil. Es que antes eran “junior wives”. Ni idea de cómo se traduce ese concepto. Bueno, pues de esta manera parece que Krishna salvaguardó la dignidad de esas chicas. Y todos vivieron felices en Dwarka. Después Guwahati fue un importante centro cultural antes de la llegada de los ahoms en el siglo XIII procedentes del sudeste de Asia. Aparecieron más tarde los mogoles y se convirtió en el centro de las luchas entre ellos y los ahoms. Sufrió un terrible terremoto en 1897 y varias grandes inundaciones que devastaron la ciudad.
La verdad es que no recuerdo como salí del aprieto de la preguntas del inquisitivo asamés pues todo esto lo leí después.
PD.
En la estación de autobuses de Guwahati vemos a un joven con una camiseta del Atlético de Madrid. ¿Pensará ese fan que “Atlético de Madrid” es una ciudad como creen muchos que es “Real Madrid”?

Si ves esta foto comprobarás que al lado de algunos destinos está escrito “2×1”. No es que te den dos billetes por el precio de uno, es la distribución de los asientos en ese autobús: dos en un lado del pasillo y solo uno en el otro lado.
25/02/2014 a las 18:42
mira que guapa mi querida Marisa, de verdad que tiene un valorrrr que ya lo sabes tú…incalculable!!!
(por cierto como habrá llegado esa camiseta ahí…ah sii…porque los Atléticos estamos bien repartidos por el mundo, jejeje)