En la edición del 5 de enero de El País ha aparecido en la primera página una foto de un grupo de más de una cincuentena de etarras excarcelados. En sí esa imagen hará más daño a ETA que todos los arrepentimientos fingidos o verdaderos que sus militantes hagan públicos. Es imposible no pensar al verla lo mucho que los desarreglos prostáticos o las menopausias estimulan su «decisión de dejar definitivamente la lucha armada» al margen de otras consideraciones que se mencionen. También debe ser difícil para una juventud «patriota» exaltarse con ese senado talludito y aceptar la tarea de peonaje quebrantahuesos mientras los mayores solicitan pensiones del Estado opresor. Por último, en un grupo con tanto diseño como el MLNV (Aznar dixit), ¡esas boinas caladas en recinto cerrado!