5. La India 2012. Inciso sobre Bose.

by

Bose con uniforme.

Nota sobre Netaji Subhash Chandra Bose no achacable a AL. Ya sabéis que para mantener frío el hielo hay que congelarlo; por la misma razón para escribir algo es conveniente que ya esté escrito y en especial si te dicen que escribas sobre alguien del que nada sabes. De Bose podría decir a bote pronto buenos altavoces como de la estepa buenos polvorones, pero si el aeropuerto de Calcuta se llama como ese caballero es que fue importante y conviene averiguar porqué lo fue. Afortunadamente existe Wikipedia y casi todo está ya escrito y así podemos enterarnos, por ejemplo, de porqué una espléndida calle de Madrid, mucho mejor que la de Echegaray que sólo fue premio Nobel de Literatura y uno de los grandes matemáticos españoles, lleva el nombre del ignoto Alberto Alcocer que tuvo el honor de ser el único alcalde de Madrid en dos dictaduras consecutivas. Subhas Chandra Bose fue un nacionalista indio como dice muy bien el enlace en español de wikipedia; lo que ocurre es que casi todo lo que está escrito sobre nacionalismo y nacionalistas en la Wikipedia en español está escrito o traducido habitualmente por quienes en España se autodenominan nacionalistas que siempre parecen ser más cercanos a cualquier otro nacionalista de nuestra galaxia que a su vecino de rellano nacido en Palencia y si  se lee este artículo, reducido y traducido del inglés, no queda nada claro lo confuso y equívoco que fue el personaje Bose, que sale ileso y casi bien. Si vamos a la entrada en inglés del mismo nombre  podemos ver que además de indio era bengalí y Bengala (el Estado indio, India es una República federal,  en el que está Calcuta) tiene su propio nacionalismo. Quizá venga de ahí la idea de incluir en el nombre del aeropuerto el desmedido elogio de Netaji que quiere decir «Líder respetado», net, aji. Pues bien, Bose llego a ser presidente del Congreso Nacional Indio, el partido de Gandhi y lo fue en competencia y oposición con políticos respaldados por el propio Gandhi, lo que indica que era una figura prominente en su partido. Lo que ocurre es que su posición de que había que liberar a la India por la fuerza si era «necesario» fue derrotada en su partido y a partir de ahí su «izquierdismo» inicia unos derroteros que le llevan a pactar con Hitler y con el Imperio Japonés en plena guerra mundial y a crear una «India Libre» en el enclave japonés de Singapur. Es decir del «izquierdismo» al «fascismo» duro por amor a la patria. Quizá hoy no podemos entenderlo bien y sin embargo este viaje y el de sentido contrario fueron más comunes de lo que parece en los años 30 y 40 del siglo pasado en momentos de guerra física e ideológica y en una situación colonial. En el excepcional libro de Andrés Trapiello Las armas y las letras hay, salvando las enormes distancias, ejemplos de esas convulsiones de ideas y conductas en la España de los años 30.
La figura de Bose quedó aureolada por una muerte (sería mejor llamarla desaparición) misteriosa en grado sumo. Murió en Taiwan en 1945 en un accidente de avión, sus restos fueron incinerados y llevados a Japon donde se depositaron en un monumento que aún existe. Todo parece indicar que no hubo tal accidente de avión (el Gobierno de Taiwan lo niega) y que la desaparición de Bose fue, voluntaria o no, el inicio de un viaje que le condujo a la URSS donde vivió o murió bajo Stalin. Al menos eso es lo que opinó una comisión presidida por el juez Mukherjee del Tribunal Supremo de la India. En uno de sus viajes a Alemania conoció a quien luego fue su esposa, austríaca de nacimiento. Parece que no es raro que líderes fuertemente nacionalistas tengan cónyuges de naciones ajenas.
Para los que no tengáis cierta edad, Bose fue contemporáneo de Azaña y Lerroux, que también salen en la Wikipedia. Nació un año y medio antes que Lorca.  Afortunadamente, el aventurerismo de Bose pudo menos que la firme bondad e inteligencia de Gandhi y gracias a eso hoy la India lleva más de 60 años en democracia, lo perfectible que se quiera, pero ininterrumpida a pesar de la prevalente miseria, de guerras intensas y extensas, de terrorismo de varios signos y de unas tensiones territoriales y sociales casi insuperables, vistas desde aquí, y que ellos van superando.

AL me recomienda vivamente una novela del autor indio  Amitav Ghosh, El palacio de cristal que está ambientada en la India, Birmania y Malaya en los primeros 50 años del S.XX  y el fin del XIX, en una zona del mundo perteneciente al crepuscular imperio colonial inglés que utilizaba en muchas ocasiones ciudadanos indios, mejor formados, para trabajar en tareas importantes para la administración británica en otros países. En ella se refleja la vida en la sociedad india pre-independencia y también aparecen las tensiones políticas de la época con la división entre partidarios de los británicos y de los japoneses en la Segunda Guerra Mundial.

En Birmania, Burma, hoy Myanmar nombre que le dió la dictadura de los militares nacionalistas, hay cementerios donde fueron enterrados miles de prisioneros fallecidos durante la ocupación japonesa, que fueron ocupados como fuerza esclava en la construcción de obras de interés militar, entre ellos muchos indios.

P.D. Como sabéis, en el caso de estepa y los polvorones el chiste va desencaminado, pero en el caso de Bose y los altavoces la casualidad acerca al ignorante a la verdad. El fundador de la empresa de audio y otras cosas es hijo de un emigrado también bengalí a EE.UU. que se radicó en Filadelfia, buenos quesos.

Etiquetas: ,

4 respuestas to “5. La India 2012. Inciso sobre Bose.”

  1. Al de la India Says:

    Querido editor:
    para cuando nombres a ese eximio y turbio personaje que sepas que en la India la «e» final de su apellido apenas se pronuncia. No sé en los altavoces.

  2. Otramarisa Says:

    Bueno, bueno, ¡qué dos pozos de sabiduría!

  3. ese Says:

    Gracias, pero nada de pozos,lectores de enciclopedias.
    Al, no pensaba pronunciarlo, bastante es escribir sobre él sabiendo sólo que da nombre a un aeropuerto. Es como si me pidieras escribir sobre el Respetado líder Barajas.

  4. jose luis Says:

    Sorprendente origen el de los fantásticos altavoces.

Los comentarios están cerrados.