Una digresion lleva a otra.

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Caseta real de baño en San Sebastián hace 100 años.Estaba yo en Flickr Commons ojeando cosas de la España de principios del S. XX cuando me topé con una foto de la infanta Beatriz de Borbón, hija de Alfonso XIII, o sea tía del actual Rey de España. Para saber algo más fuí a ver su entrada en Wikipedia y me encontré leyendo la biografía en ingles porque en el wikipedia en español somos republicanos y no dedicamos tiempo a estas cosas y eso que esta señora gustaría a un amplio público compuesto por cinéfilos y amantes de las revistas del corazón porque por parte de su marido es tía abuela de la actriz norteamericana Brooke Shields y un nieto suyo es un  Lecquio que aparece en todo famoseo. O sea, la Brooke de «Pretty Baby» de Malle y el ex de la actriz Obregón son primos segundos gracias a esta señora.
Flickr Commons es un intento de hacer universalmente accesibles fondos fotográficos de dominio público dispersos y ocultos en instituciones de todo tipo. Logra poner a nuestra disposición y disfrute muestras de historia y de belleza desconocidas como esta hermosísima foto de la caseta de baño de los reyes de España en San Sebastián que creo no haber visto antes. En todo caso es más fácil encontrarla en flickr commons que en cualquier coleccion fotográfica española. Caseta real de baño en San Sebastián hace 100 años.

A Commons aportan fotografías  una gran cantidad de instituciones culturales importantísimas de todo el mundo fundamentalmente anglosajonas, pero también de Portugal, Suecia, Dinamarca, Francia e Islandia. De España ni rastro siguiendo el consejo del perro del hortelano e incumpliendo la que suele ser una de sus funciones primarias, la difusión; como ejemplo la Biblioteca Nacional tiene una espléndida colección fotográfica desde  el comienzo de la fotografía en España y a ella pueden acceder los investigadores, o sea nadie. Este garantismo en la protección del patrimonio, perfectamente compatible con robos y desapariciones periódicos de del mismo, significa que las instituciones españolas prefieren no divulgar sus fondos a sus ciudadanos y aunque a veces se alegan dificultades económicas ha habido ocasiones en las que se ha visto la falsedad de esas afirmaciones como cuando la misma Biblioteca Nacional rehusó permitir a Google la digitalización (¡gratuita!)de sus fondos alegando razones banales. En otras ocasiones se producen disputas entre instituciones como ha ocurrido hace poco con el archivo del fotógrafo Centelles o las anteriores disputas por los fondos depositados en el Archivo de la guerra civil de Salamanca del que han salido documentos encerrados bajo siete llaves para pasar a estar bajo seis u ocho. Creo que cualquiera de estas disputas debiera haberse resuelto añadiendo además la obligatoriedad de hacer pública de manera universal la documentación escrita o en imágenes. ¿No deberían los hijos de Centelles buscar además de una justa remuneración económica el reconocimiento general del talento de su padre?

Hablando de remuneraciones económicas hay que ver cómo está el mercado o los mercados, que si no prestamos mucha atención llegaremos a pensar que son pequeños conciliábulos de ricos sacamantecas que sólo buscan nuestro dolor. Sin embargo los mercados (financieros) son también mi amigo F. que busca un interés satisfactorio para los ahorros de su madre o mi amigo A. que tiene acciones del Santander desde que era un banco chiquitito o yo que no quiero tener una rentabilidad negativa con una inflación del 3%. Es cierto que además de esos especuladores los mercados (a los que tienen filias o fobias a»los mercados» hay que recomendar la obra magna de Antonio Escohotado «Los enemigos del comercio» de lo mejor que se ha publicado en España en los últimos 50 años) se componen de muchos gestores que a veces saben de donde viene el aire y otras no, pero en general está claro que en esto como en otras muchas cosas hay quien gurtelea.  Para mí gurtelear es hacerse querer de los suministradores sin arriesgar dinero propio, es decir poner la mano y pedir comisión. Esta enfermedad si que parece haberse extendido como una pandemia en la España contemporánea en parte porque la descentralización administrativa de lo público ha aumentado el número de los centros de decisión y de personas en ellos y en parte porque en las empresas los gestores ya no están ni remotamente sujetos al ojo del propietario ni de las juntas de accionistas y es normal que antepongan su interés al de las entidades que gestionan.
A este respecto recuerdo una anécdota personal que me convenció hace unos años de que cuando las cosas no se pueden explicar con razones se explican con comisiones. Trabajaba en los inicios del S.XXI en una empresa de telecomunicaciones y se abrió un proyecto para elegir un «buscador» para la empresa.Varios candidatos presentaron sus productos y uno de ellos (la empresa del buscador que uso a diario) hizo una demostración espectacular indexando en un par de horas todas las webs públicas de la empresa partiendo de cero. El resto de los candidatos necesitaba meses para hacer algo parecido y con peor «experiencia de uso» como se ha dado en decir ultimamente. Se hizo un pequeño informe y todo quedó en agua de borrajas. El buscador exitoso no se contrató y los productos existentes siguieron en uso (un servicio pésimo). No volví a tener la  más mínima confianza en quien tomó la decisión y sin juzgar a nadie aquello fue incomprensible sin gurteleo.
Reconozco que no sólo el interés económico mueve a ciertos gestores sino el prejuicio o el afan de notoriedad u otras recompensas no monetizables y la ciudadanía no tenemos la perspicacia para distinguir en unos casos y otros. Recuerdo que en algún enfrentamiento entre el alcalde de Madrid y la baronesa Thyssen hubo quien se permitió hablar mal de ella, que creo que ha hecho más por la cultura en España que la SGAE y el Ministerio de Cultura juntos (quien no lo crea que pruebe a vivir 50 años más y verá a quien se recuerda) y a quien sólo por eso se le debería permitir hacer del paseo del Prado lo que ella quiera y no lo que quiera el despilfarrador alcalde triple noolimpico que tenemos.
Si se trata de deudas y despilfarros, para pagar las deudas de Madrid habría que recalificar algo más que el Retiro, lo que no sería una sorpresa porque ya se recalificó en parte en el S. XIX cuando llegaba más cerca de Cibeles de lo que llega hoy como puede comprobarse en esta espléndida fotografía de la Biblioteca Nacional… de París que exhibe esta excelente web de imágenes de Madrid.

Hablando de fotografía antigua voy a entrar en Flick Commons a buscar alguna perla.

Una respuesta to “Una digresion lleva a otra.”

  1. Avatar de Otramarisa Otramarisa Says:

    Gracias por la referencia a la web de imágenes de Madrid

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