2.3 De Madrid a Calcuta. Tercera parte.

by

/* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:»Tabla normal»; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:»»; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:»Times New Roman»; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}

Llegamos al aeropuerto de Delhi y parece otro país. Desde la salida del avión hasta el paso de inmigración es todo nuevo. Pero nuevo de hace tres días que han acabado los Juegos de la Commonwealth (CWG). Porque en la India encuentras alguna vez, pocas, obras públicas totalmente nuevas pero que no funcionan todavía –algunas no funcionarán nunca-, o que no les han quitado los plásticos que las protegen y éstos se han empezado a deteriorar  o…Pero es que hoy está todo nuevo y funcionando. Largos pasillos de aceras rodantes, suelos de moqueta limpios como nuevos (¡qué son nuevos!)…Pero ¿a quién se le ocurre en un país como éste poner suelos de moqueta y de pelo largo y además claro?   Y las paredes inmaculadas. Bueno, increíble. 

Lo que sigue igual que antes es que ves parejas o tríos de policías con esas armas vetustas que solo encuentras aquí o en museos de las guerras del siglo XX. Y también grupos de limpiadores esperando que algo se ensucie.

Marisa recuerda el contraste  con la primera vez que desembarcamos en el aeropuerto de Delhi y el choque que nos produjo sobre todo al salir a la calle en una noche de julio calurosa y pegajosa.

Cuando estoy esperando en la cinta de los equipajes se me acerca un indio y me pregunta, confundiéndome con un nacional, si ésa es la de los equipajes que vienen de Turquía. ¿Realmente parezco indio nada más llegar?

Del internacional nos vamos al nacional, que está a varios kilómetros -¡qué manía en muchos países la de separar los dos tipos de edificios!- y éste vuelve a ser nuevo y funcional. Y a diferencia de otros aeropuertos aquí hay una sala de embarque única para todos los vuelos. Y otra particularidad nueva, al menos para mí: en la puerta del autobús que nos llevará al avión   nos cachean a todos los pasajeros. Bueno, a casi todos: solo a los hombres. ¿Por qué?

El avión es de las líneas baratas, que en la India hay varias. O sea que nada de nada, pero como vamos muertos de sueño ni nos enteramos. Antes de despegar mi compañero de asiento se santigua a lo hindú. Ya hemos llegado a la religiosidad india.

Y en dos horitas llegamos a Calcuta antes Calcutta y ahora Kolkata.

El aeropuerto ya no tiene nada que ver con el de Delhi. Aquí no ha habido CWG. Tampoco han mejorado los taxis. Y con un taxi prepagado con un conductor que no conoce nada del centro de la ciudad nos vamos al hotel.

Consejo práctico, que nunca doy ninguno.

En este país lo del control de equipajes es algo muy serio. La verdad es que han mejorado mucho y suele ser más rápido que en años anteriores. En una ocasión en Leh para evitar los posibles coches bombas   no dejaban entrar a los taxis en el recinto del aeropuerto y te dejaba bastante lejos: tú que viajas con una gran maletón porque siempre te dejan a la puerta del hotel o hay alguien que te ayuda, piensa como lo harías. Pues en lo que no han cambiado es con el tema de las etiquetas: debes llevar una en cada bolsa, bolsita o bolsaza que haya pasado los controles. Y ese objeto debe llevar la etiqueta sellada porque cuando vas a embarcar revisan de nuevo que todo lleve la etiqueta en orden y si algo no la lleva o no tiene el sello correspondiente te hacen volver a pasar el control de equipajes donde no es seguro que tengan etiquetas.

¿Cómo puede pasar esto? Lo más fácil es que tú consideres que esa bolsita u objeto pequeño no la necesita y al pasar el control de equipajes nadie te dice nada. A veces te lo dicen y te das cuenta que no encuentras por allí ninguna etiqueta y tienes que mirar por el suelo o si a alguien le sobra alguna aunque sea de Aeroflot.

O bien llevas una riñonera pero como tienes sitio en el equipaje de mano cuando pasas el control y para evitar la dispersión de los objetos la metes dentro de esa mochilita que llevas.  Ya han visto por los rayos y cacheos que no llevas nada peligroso. Entonces sacas la riñonera y te la colocas. Error. Esa bolsa no lleva la etiqueta correspondiente. Y cuando todo eso te pasa en la puerta de embarque donde hacen la última revisión antes de entrar en el avión te puedes poner bastante nervioso.

Un último consejo: aunque sepas inglés quizás con el despiste y el cabreo no te acuerdes que eso en inglés se llama “tag”. Que es la única palabra que puede que te diga el policía: “tag, tag, tag…”. 

 

Perla poética.

Como os dije en una crónica anterior os transcribo una de las poesías.

 

“La luna es una mancha de leche en el firmamento.

Tus dos verdes esmeraldas, me cautivan, con esa   mirada hechizera.”

 

Todas las poesías las transcribiré con la grafía original. Os lo advierto por lo de “hechizera” que no será lo peor.