La verdad es que de nuestras pasadas reencarnaciones no nos suelen quedar muchos recuerdos. Uno de los pocos que me acompañan es de cuando fui perro. Me miré en un espejo por primera vez y me di un susto tremendo. Oí que mi amo decía: «Es sorprendente que los animales no se reconozcan en el espejo. Spinker ha ladrado al perro del espejo.» El bobo no se había percatado de que el ladrido era un grito de terror ante la visión de mi imagen. Ahí estaba yo con un problema fácil, otro difícil y otro dificilísimo, al advertir que tenía conciencia de humano en un cuerpo tan distinto.
25/04/2010 a las 20:47
Bonito. Parece un cuanto de Borges, será por eso que no veo los tres problemas.
26/04/2010 a las 10:27
Carmen, el párrafo es un pequeño homenaje a Steven Pinker, que creo que es un autor al que hay que leer. Se podría empezar por aquí: http://www.sindioses.org/escepticismo/misterioconciencia.html
También su hermana Susan es relevante:
http://www.terceracultura.net/tc/?p=1817
29/04/2010 a las 15:35
Gracias. ¡Qué vergüenza ser tan inculta!
06/05/2010 a las 17:35
¡En absoluto! Con lo ignoramos se escriben las enciclopedias. De ahí lo de «desconocimiento enciclopédico».