27. De Ammán a Madrid.

by

Zapatos puntiagudos como se llevan en Jordania en 2010.A la hora prevista nos viene a buscar el taxi que apalabramos ayer. Mientras lo espero echo una ojeada  a la televisión y aparece la única noticia  que he visto en estos días sobre España. ¿De qué? Pues de qué va a ser: de fútbol. El Real Madrid  es el club más rico del mundo y el segundo el Barcelona.
Y menos mal que no han salido ni los toros, ni la ‘tomatina’, grandes acontecimientos culturales.
En el aeropuerto el control de equipajes es lo más caótico que he visto hace mucho tiempo. ¿Realmente controlarán algo? Lo dudo.
Compruebo que llegamos con solo 2JD en el bolsillo. Eso es hilar fino.
En la sala de espera de nuestro vuelo además de los pasajeros normales hay dos grupos de 8 o 10 españolas. Y como pasaba cuando estuve la última vez en Estambul, solo había grupos de chicas. Aquí señoras. ¿Los hombres no viajan en grupo?
Aparecen dos parejas superelegantes. Uno de ellos se parece a D. José Luis de Villalonga. ¿Cómo se podrán hacer los rizos que tiene en el cogote? Quizás vaya a hoteles que proporcionen ese servicio porque no veo que viaje con ayuda de cámara.
Lleva una chaqueta de color verde con pañuelo en el bolsillo superior -¡cuánto tiempo hace que no veía ese atuendo!- y unos pantalones vaqueros azules.
Yo tenía un compañero de trabajo que decía que un verdadero señor no puede llevar una chaqueta verde. Pues a aquél le sentaba bien.
Por supuesto van en clase preferente.
Y en contraposición me fijo en los pies de los jordanos: la gran moda son los zapatos de tipo payaso. O sea unos 15 centímetros más largos que el tamaño del pie. Y, claro, la puntera se curva hacia arriba. No sé si la rellenarán de algo porque debe ser muy incómodo.
En el vuelo nos suministran el ‘The Jordan Times’. Por él me entero de que este febrero hubo en Petra 56.707 visitantes. Calculo que en los 26 días –recuerda que ha estado cerrado dos- salen una media de de poco más de dos mil diarios. Y ha habido un incremento del 66% con respecto del mismo mes del año pasado. Además en febrero de este año hubo solo 3.916 visitantes jordanos y con el incremento del ‘service fees’ casi han doblado la pasta del febrero anterior.
El editorial habla de si se deben subir o no los impuestos sobre el tabaco y el alcohol. Si suben la gente consume menos y el estado tienes menos ingresos, pero el personal está más sano. Pregunta: ¿qué es mejor salud o dinero?
La comida sin ser como las de la Thai no ha estado mal y el personal de vuelo encantador. Yo creo que se dan  cuenta de los que estamos contentos porque nos dan los formularios de control de satisfacción que solo dan a unos pocos clientes en cada viaje.
Y en un vuelo normal llegamos a Madrid con una hora de retraso habiendo salido casi a la hora de Ammán. ¿Habremos tenido viento de  frente? No tengo ni idea si eso puedo retrasar un vuelo pero no se me ocurre nada más. Fue curioso que en el mapa que te muestra la ruta que está siguiendo el avión había un buen trecho con una línea ondulada en lugar de la habitual recta.
En la T4 nos espera pacientemente nuestro hijo.
Se acabó Jordania.
Mañana comienzo la crónica final.