27. Ujjain II.

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Al salir de mi habitación, que está en el segundo piso de un gran patio interior, veo que abajo hay un montón de gente esperando a alguien. Bastantes van armados, algunos con uniforme y otros no; a mí estos últimos me dan más miedo.

Hotel en Ujjain

Resulta que es un político importante que ha dormido aquí pues en Madhya Pradesh estamos de elecciones legislativas.

Desayuno estupendo en un hotel estupendo.

Como es un buen hotel me echan un periódico por las mañanas por debajo de la puerta. Claro que en hindi.

En la recepción me dan uno en inglés pero de prensa gratuita. Allí hay un político que se ha separado del partido gobernante, en MP es el BJP (es como CIU pero en indio), y quiere formar otro nuevo. Dice que los dos grandes partidos se han hecho “pro-ricos, pro-minorías y pro-extranjeros”.

¡Qué tío más insensato! Me quedaron ganas de decirle: “y tú te has hecho pro-capullo”.

También leo que en MP a partir de ayer los bares y establecimientos que vendan bebidas alcohólicas cerrarán a partir de las nueve de la noche. Antes lo hacían a las once. De ahí el letrero de la recepción del hotel. ¿Te imaginas una ley así en España?

Como por la tarde volveré a intentar hacer la excursión del turismo oficial y eso cubre todos los templos me voy por la mañana andando a Vedh Shala.

Cuando salgo del hotel al andar por la calle tengo esta ocurrencia que me recuerda a los apotegmas de Carradine, no cuando era el malo de Bill  ‘Snake Charmer’  sino cuando era el buen monje Kwai Chang Caine: “Si vas andando por la mañana y ves tu sombra delante de ti es que caminas hacia el oeste, pequeño saltamontes”.

En el recorrido paso por un barrio de casitas que sería como Pozuelo de Alarcón, todo chalecitos y limpio aunque las vacas, que en este estado están por todas partes, se encarguen de llenarlo de mierda. De vaca, pero mierda.

Paso por delante de un recinto donde en la puerta un gran letrero dice: “School for excellence”. Que a mí me hubiese dado vergüenza que mis padres me hubiesen llevado a un colegio con ese nombre. Imagínate con tus amigos adolescentes: “¿Y tú donde vas?” “Yo a la escuela para la excelencia”. Que no me hubiese atrevido a decir la verdad y hubiese dicho que iba a la escuela de maestría industrial de Santa Emerenciana, que en el Teruel de mi adolescencia era como de segunda categoría.

Y creo que el plano de mi guía está equivocado porque parecía que estaba a un kilómetro del hotel y yo convencido de su veracidad venga a preguntar porque según eso ya debería haber llegado, calculaba que había hecho unos  dos kilómetros, y uno me dijo que aún me faltaban más de dos todavía. Pero llegué.

Vedh Shala -que si vas andando debes preguntar por “Jantar Mantar”- es un observatorio astronómico que mi guía dice que todavía está en uso. Es que son de un ingenuo…

Fue construido en 1730 y realmente es impresionante que en aquel momento fuesen capaces de hacer todo lo que se puede calcular con aquellas estructuras de piedra. Como llevo un maravilloso reloj (regalo filial, nunca me cansaré de repetirlo) comprobé que la dirección del meridiano era exacta. Y es que el meridiano que pasa por aquí es el primer meridiano de la longitud para los geógrafos indios. Y el Trópico de Cáncer pasa por aquí también.

Vedh Sala. Jantar Mantar.

En la entrada del recinto había un grupo de media docena de viejecitos que no sé si eran los geógrafos oficiales o jubilados descansando a la sombra y leyendo los periódicos. A una pareja india que llegó un abuelito de aquellos les explicó el funcionamiento del conjunto pero a mi ni caso.

Tengo una amiga cuyo marido es medio cosmólogo y medio astronaútico   y pensé que le haría gracia tener un folleto de tan insólito lugar, más teniendo en cuanta que en la entrada hay una gran lápida de mármol que tiene grabado: “Astronomical-Ephemeris of Geocentric places of planets sold here in the office». O sea venta de folletos. Pues resulta que solo tenían un papelito en hindi.Y llevarle algo así a alguien parece que lo haces de burla. Así que desistí.

Vedh Sala. Jantar Mantar.

Total que veo un “gnomon”, me subo al “Nandi Valay Yantra”, entro en el “Digansha Yantra” que sirve para medir la altitud y el azimut de cualquier “cuerpo celestial”. Eso es mi traducción literal de lo que ponía en inglés, ”celestial body”, que quizás en castellano se diga de otra manera porque a mí lo de “cuerpo celestial” me parece algo así como una señora estupenda. Y finalmente contemplé el “Transit instrument” que se utiliza para observar la distancia zénit de cualquier “cuerpo celestial”. Ni idea de lo que quiere decir.

Me despido de los abuelitos geógrafos que me recomiendan que vuelva en un “tempo” que puedo coger allí cerca. Y es que les he debido parecer un excéntrico por llegar hasta allí andando.

Le echo una ojeada a un templito muy fotogénico cercano y luego me voy coger un transporte. En la carretera veo un ejemplo de las buenas intenciones y de la dejadez del país. En el arcén han construido dos bancos de cemento. Uno está roto y el conjunto hecho un desastre. No es un lugar para reposar pero tampoco logro entender como se ha podido romper pues no creo que haya vandalismo callejero. Y menos allí.

Cerca de Vedh Shala. Near Vedh Shala.

Regreso al hotel para esperar la hora del autobús. Intento subir a la terraza para ver la ciudad desde allí y me ataca un bicho. Me pegó un picotazo de miedo en la cabeza. Pero a traición, que otras veces los ves amenazantes pero esta vez ni me he dado cuenta del ataque. Ni siquiera vi lo que era aunque luego por la escalera he visto unas avispas grandes muertas. Me dió algo de susto sobre todo porque estas especies exóticas no sabes qué reacción te van a provocar. Afortunadamente llevo una pomada antihistamínica pero desafortunadamente no tenía una mano amiga que me la pusiese así que me he puesto una buena ración a bulto por donde me picaba.

Esta vez en el autobús ya salimos del hotel seis pasajeros pero necesitábamos dos más. El autobusero venga a dar vueltas delante de la plaza del templo de Mahakaleshwar esperando clientes. Creía que volvería a fallar pero al final casi se llenó. Una señora que iba con sus hijos, su marido y su hermano me tomó bajo su protección y me fue explicando todos los lugares que visitamos que fueron un montón.

Alrededor del templo de Mahakaleshwar.

El hermano, un poco rarillo, me dijo que era de Nagpur, que es la ciudad centro de la India, algo así como nos explicaban los escolapios que era el cerro de los Angeles de Getafe.  Aprovechaban para al lado de la lección de geografía explicarnos que durante la guerra civil un grupo de milicianos fusiló la estatua del Sagrado Corazón de Jesús. Y es que hay imbéciles en todos los lados. Me refiero obviamente a los fusileros. Pues Nagpur es parecido y me dicen que divide la India en los cuatro puntos cardinales.

Primero visitamos un templo nuevo bastante feo. Eso es lo que tienen las visitas que haces con los indios que te llevan a ver la Almudena india aunque no tenga ningún interés para ti. Este se llama Char Dham Mandir y es famoso porque han puesto estatuas nuevas (no sé si son reproducciones) de las cuatro más famosas del país: Brama de Pushkar, Krishna de Dwarka, Vishnu de Puri y una del sur que no recuerdo. Luego nos vamos a Chintaman, éste ya muy antiguo. No veo al dios del lugar porque la cola de acceso va muy lenta y me imagino que al final acabas en un cubículo lleno de cosas extrañas.

Después visitamos Bheski Mata con unos preciosos pebeteros morados.

Bheski Mata.

De allí nos vamos a la cueva del rey Bhartruhari. Te metes en unos pasadizos subterráneos, algunos excavados en la roca y otros con estructuras de piedras.  Se pasa por algunos cubículos donde dicen que se quedan a meditar algunos durante años. Bastante angustioso. Y más si se piensa en la imprevisión de la gente y en qué pasaría si se fuese la corriente eléctrica.    Ni imaginarme entrar aquí en medio de un día de peregrinación.

Luego visitamos el templo Gadh Kalika y después Kaal Bhairaba donde la particularidad es que los fieles ofrecen botellas de bebidas alcohólicas. Es muy gracioso: el personal le da una botellita como de un cuarto de litro al cura. Este la abre, le pone un plato en la boca de dios y le vierte le contenido de la botella. Y así sin parar.  ¿A dónde irá el líquido? ¿Habrá en el sótano una planta embotelladora donde rellenan de nuevo las botellas? Porque si lo echan por la tierra me imagino que es una putada para el suelo pero si lo echan por los desagües tendrán la mayor población de ratas borrachas del mundo. Ratas y todas las sabandijas que pueblan los mundos subterráneos, que además se habrá corrido la voz de la priva gratis y en abundancia.

Luego vemos Siddavat y después Managalnath donde hay un baniano sagrado que parece que es bueno para quedarse preñada. Hay un par de policías por allí y pregunto a mis acompañantes el porqué de su presencia: porque todos los templos están bajo la amenaza terrorista. Les pregunto si de los naxalitas. Ponen cara como de pensar que no me entero: de los musulmanes. Y es que Ujjain, me dicen, es 50% hindú y 50% musulmán. Les iba a preguntar que qué pasaba con la violencia hindú que se ha desarrollado estos días en algunas partes contra la población tribal cristiana. Pero me acaban de invitar a un helado y me pareció poco cortés.

Se acabó el viaje y volvemos al hotel.

Me voy a internet, a cenar, otro helado en la plaza del reloj y a dormir.