14. De Tezpur a Jorhat.

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De lo más picante.Me voy de nuevo al ghat del Bramaputra donde estuve ayer. En el camino encuentro una larga fila de estatuas de Kali dejadas alli. ¿Quien o porqué se decide dejarlas en un sitio y no en otro? Hay otras dos o tres en un prado cercano y una vaca esta dando bocados a una de ellas. Se le esta comiendo el pelo. Cuando las vi en Guwahati me pareció que el pelo de las estatuas era natural a pesar de que llevaba largas cabelleras. El que se lo coma la vaca me hace pensar que efectivamente es natural, aunque me da un poco de angustia ver como engulle una trenza de 60 centímetros.
El camino sigue hasta Agnigarh, un pequeño parque en donde aseguran que estuvo la fortaleza del malvado Banasura, el rey demonio. Por si quieres leer su historia su hija se llamaba Usha y el príncipe seductor Aniruddha. O para que les pongas nombres a tus hijos ahora que os gustan los nombres exóticos. Tampoco esta mal de mote para el jefe lo de Banasura. (Después de escribirlo veo que el editor de ESE ya ha explicado la historia completa. Es tan interesante que te recomiendo que la leas en la anterior entrega, si no lo has hecho). El parque es de pago, pero un señor me regala una entrada.
De vuelta encuentro a un grupo de estudiantes que bajan de un autobús escolar que ha aparcado allí. Parece que están en una salida campestre, pero nada que ver con las nuestras. Han bajado un par de botellas de butano y unas cacerolas enormes para hacer la comida. El «catering para el picnic» que dicen ahora. Un estudiante me pregunta, cómo no, de dónde soy. Me explica que hoy tienen fiesta porque es el «día del niño». Les acompañan unas monjas jóvenes y luego me doy cuenta de que aparte la chica de Guwahati, son las únicas piernas que he visto. Claro que solo eran 20 centímetros por encima de la rodilla. Y es una observación antropológica. Nada de pecado.
Me voy al centro a desayunar a la pastelería de ayer y de paso a la búsqueda de una especia picante que la guía dice que es algo único. Parece que el índice que mide lo que pica una especia se mide en unidades «scoville» de «picantez», que no existe pero seria «calidad de picante». Traduzco esta palabra de «pungency», que en el diccionario solo la relaciona con olor, no con el sabor, así que no se….Dice que es «acrimonia» y «acritud». Quizás podría ser acrimonia que se define como «Aspereza de las cosas, especialmente al gusto o al olfato».
El «pimento», que se traduce como «pimiento» pero aquí no pega esa palabra, así que será otra cosa., tiene un índice de 500 unidades. La salsa de Tabasco, 2500. El jalapeño, ni idea de lo que pica, pero tiene 8000 unidades que comparadas con el Tabasco son muchas. Pues el «bin-jolokia», que es el picante local, mide o tiene 1.041.427 unidades. Parece que era lo más picante del mundo hasta que ha sido sobrepasado por uno de un país tan exótico como Inglaterra. Escribo en un papel con letras grandes «bin-jolokia» (técnica para
que no se confundan con mi pronunciación del asamés) y me voy al mercado donde me han dicho que es el lugar para encontrarlo. Siendo una cosa tan notable pensaba que estaría lleno de puestos con el. Pues nada. No lo tiene nadie. Uno más amable me lleva delante de un señor que esta sentado en el suelo y tiene una bolsa de plástico. Allí esta el «bin-jolokia» que resulta ser como un pimiento rojo enano. Pero yo quería y pensaba que seria en polvo. No voy a andar con un puñado de pimientos en la mochila durante tres semanas. Pues fallo.
¿Y estando en Asam no voy a comprar té? Ni un puesto de té dentro del mercado. Otra buena persona me lleva a una tienda en el exterior. Compro el té y luego me arrepiento. Voy a cargar todos los días con ese paquete. Muchas veces pienso que las cosas exóticas se compran mejor en España. ¿Donde
puedes encontrar más productos exóticos de Indonesia o Vietnam que en Ikea? Pues aquí ando yo con el té de Asam. Y vuelvo a pensar que me tendría que haber ido de las islas Andaman hasta Shillong con ocho bultos y encima comprando cosas en el tren y se me ponen los pelos de punta.
Un niño mendigo se me pega. Pero se me pega que no me deja. Su tamaño es como mi nieto de dos años, pero debe tener 3 o 4. Paro delante de una pastelería y le compro un bollo. No he podido resistirlo. Pero me pide otro más. Fin de las buenas acciones en la India.
Recojo mi equipaje y ya han quitado las sabanas de mi cama. Me despido sin dolor del colchón más sucio que he visto en mi vida.
Para compensar las mujeres en Tezpur son en general guapas. Ni una con pantalones.
El camino a Jorhat es muy bonito. Muchas plantaciones de té, pero a diferencia de las de Darjeeling o del Mar Negro turco que están en colinas, aquí son campos llanos y con arboles por en medio. Estos tiene su tronco recubiertos por unas enredaderas tipo hiedra y el conjunto es precioso. Me gustaría saber el porqué de los arboles.
Se pasa por la entrada del parque de Kaziringa, famoso por sus rinocerontes. Todos los indios con los que he hablado cuando saben que vienes a esta zona dan por supuesto que vienes a este parque. En la carretera muchos letreros de «animal crossing» para que reduzcas la velocidad. Los animales dibujados son una cobra, un rinoceronte y un elefante. Debe ser para impresionar pero la gente no les hace ni caso. He cometido el error de coger el asiento detrás del conductor -del que me separa una mampara de vidrio- : he ido padeciendo todo el viaje viendo como conducía, él y los otros. Siempre me pasa lo mismo, pero no puedo evitarlo. Y además no tiene solución: una carretera por la que van todo tipo de vehículos de motor, más triciclos en las cercanías de los pueblos, más bicicletas, más carros de tracción animal, más carros de tracción humana -estos van cargados de gavillas de la siega del arroz- y muchos peatones.
Añádele animales sueltos, pero no salvajes sino vacas, cerdos y cabras. Y por encima de todo que la ley del conductor es la ley del más fuerte. Además, seguramente algún iluminado les ha dicho que el que muere en accidente de trafico conduciendo él se reencarnara en millonario, pues no respetan ninguna norma de circulación y apuran los adelantamientos, que muchas veces hacen sin visibilidad, hasta el ultimo metro. Y cuando llega el atardecer -os recuerdo que en el Bramaputra se puso el sol a las 16:30- debe correr la leyenda de «marica el que encienda las luces» y nadie las enciende hasta que ve moverse algo delante peligrosamente y entonces le lanzan un destello. Total que fue un sufrimiento.
Llegamos a Jorhat ya de noche. Voy al Tourist Lodge. Completo. Decido ir a la calle de los hoteles. El primero también completo. El segundo, donde me quedo, el mejor hotel de todo el recorrido. Busco la estación de autobuses desde donde saldré mañana para Nimatighat y luego un sitio de Internet. Es
incómodo pero lo peor es que se me comen los mosquitos.
Ni un restaurante. La guía recomienda el del segundo hotel al que fuí. Sólo sirven thali, ese plato combinado indio. Solo estamos tres cenando y uno de los otros dos me pregunta que de donde soy. Pues nada que si tengo cualquier problema que le llame y me escribe dos números de teléfono junto a las
palabras «Police Control». ¿Dónde estaré más seguro que en Assam? Todos los policías me quieren ayudar.
Fue realmente amable. Cuando me escribía el numero de teléfono vienen los 6 ó 7 camareros y allí se quedan mirándome comer el thali. Seguramente sorprendidos de que no me lo sé comer pues se come siempre con las manos y yo estaba con un par de cucharas y encima seguro que no seguir el orden
adecuado. Pero estaba muy bueno. A descansar y a gozar de esta magnifica habitación.
Inquietud.
Varias personas me han dicho que hay un gran festival en la isla Majuli y que seguramente no habrá habitaciones disponibles. Aunque me he percatado de que a veces emplean esa palabra inglesa de «disponible» al revés. El policía me dijo que había muchos hoteles pero no sé yo… La información de la guía es bastante exigua. Veremos mañana.

El índice Scoville.
El método Scoville para medición del grado de picor de los pimientos fue desarrollado en 1912 por el químico norteamericano Wilbur Scoville. El género pimiento contiene capsaicina. Se mide diluyendo el extracto del pimiento en agua hasta que no se detecta picor por un grupo de cinco degustadores. El grado de disolución es la medida en la escala Scoville. El pimiento normal o dulce, que no cotiene capsaicina es el cero de la escala.
El chile poblano (de Puebla, México) que pensé que me saltaba la tapa de los sesos la única vez que lo he probado está entre 1000 y 1500 en la escala Scoville. El Bin Jolokia o Naga Jolokia supera los 850.000, así que requiere un dilúción mas o menos 1000 veces superior que los picantes habituales más picantes. Eso no sería un peso en la mochila, incluso es muy posible que la impulsara. Lo más flojo del método Scoville es su imprecisión porque descansa en la subjetividad de los «catadores».

Más sobre el método Scoville aquí.

8 respuestas to “14. De Tezpur a Jorhat.”

  1. JOSE LUIS Says:

    Muy interesante lo del método Scoville! para viajes a la India convendría llevar un calendario (por ejemplo del gurú Sai Baba) que en la parte trasera llevara una tabla del método Scoville, así ya sabrías a lo que te expones.

  2. Angel de la India Says:

    Se le ha olvidado decir al editor que la parte final es suya. Que quede claro porque entre otras cosas en la unica Puebla que he estado ha sido en La Puebla de Hijar. Lo 1.041.427 unidades del “bin-jolokia” lo decia la guia. Y vista la imprecision del metodo pueden poner cualquier cosa.

  3. lola y Mila Says:

    Picante, pimiento, vacas que comen cabelleras de las diosas indias, niños de picnic…piernas de mujer…..Muy buenas descripciones, pero ¿Qué sientes ante todo esto?, ¿Qué emociones, sensaciones, sentimientos te producen?. Lo echamos en falta.
    Esa acción y la mención a tu nieto …. ¡Cada vez te pareces más al protagonista de la sonrisa etrusca! ¡Te humanizas Angel!. ¡Nos encanta!
    Con mucho cariño, tus admiradoras.

  4. LUIGI Says:

    Hola Lola y Mila, tenéis razón a mi me parece que este Angelito se está haciendo realmente humano¿? un beso a las dos

    Qué gracia me hace tu expresión: «de pago», eres un antiguo, ya no se utiliza pero por qué lo haces tu? seguro que tiene algún sentido…

    Los jalapeños son los que usamos aquí de acompañamiento para la sopa del cocido no?

    Te despides sin dolor de esa cama pero seguro que con el olfato jodido!

  5. Angel de la India Says:

    «emociones, sensaciones, sentimientos…» Como se nota que sois chicas, Lola y Mila. Los hombres no tenemos de eso. Solo pura accion.
    Un beso

  6. Angel de la India Says:

    Por mucho que lo busco no encuentro en el texto la expresión “de pago”. Y si que soy un antiguo. Y eso no se cura.

  7. Chiqui Says:

    * Yo estoy con Lola y Mila… pero será porq también soy chica… jo.
    * Describe como son las mujeres guapas de Tezpur
    * Me encantan las descripciones de las plantaciones de té… haz fotos de ellas, por favor.

  8. El sol es… » Blog Archive » 35. 16 de octubre. De Dirang a Tezpur. Segunda parte. Says:

    […] Y os recuerdo que esta es la ciudad del “bin-jolokia” del que hablé en la otra ocasión y que m…. […]

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