NB 1.
Repasé las notas del vendedor de jade donde había escrito los precios y creo que cuando escribió “500 K” del precio del primer y enorme pedrusco quería decir 50 millones de kyats, unos 5 millones de pesetas, pues después de la coma decimal ponen cinco ceros más. Que eso es un lakh, cien mil. En realidad tanto da porque ni vosotros ni yo vamos a ir a Mandalay a comprar una de esas piedras, más grande que un sillar de catedral. Pero por si me lee algún futuro traficante es más barato ir a comprarla a Myitkyina. El problema es subirte al tren o al barco con la piedra de 200 kilos. Sobre todo si no eres vasco.
Resumiendo: la unidad del jade es cien mil. Si te dicen que vale 10 € pues es un millón.
Sugerencia a nuestros políticos: para provocar el optimismo entre nuestra población juvenil sugiero que se emplee una artimaña semejante para el precio de los pisos.
NB 2.
El autobús de Mandalay a Bagán a pesar de su humilde condición llevaba vídeo. Nos pusieron un film de nuestro Antonio Banderas. Imagino que no me leerá pero a lo mejor tiene un robot que le selecciona todo lo que se escribe sobre él en el ciberespacio.
Antonio: yo te vi y supe de ti por primera vez en mi vida en los 80 en Madrid. Se representaba una obra de Lorca donde hacías de caballo. Creo que era “5 Lorcas 5,” dirigida por Lluis Pasqual, aunque quizás esté equivocado. Me pareciste un actor fuera de serie y con una fuerza enorme. Creo que entre los espectadores estaba Gala, el escritor, no la mujer de Dalí, que hubiese estado sólo en espíritu. Luego te vi en las películas de Almodóvar y seguí pensando que eras un gran actor, aunque fue mejor lo de Lorca. Pero la peli de ayer en el autobús…Eras un ex agente, mal afeitado y con el pelo cortado a lo Aznar. A lo “José Mari Aznar”. Y con cara de sueño y cabreado. Y encima salía una chica china que mata a un montón de policías pero que como te ayuda a ti pues queda impune. Que tampoco es un final muy moral que digamos. Y encima a los pobres birmanos del bus, que no tenían ninguna culpa del desaguisado, se la proyectaron en inglés con subtítulos en…inglés. Que creo que eres mejor actor y director, que los “Locos en Alabama” también me encantó.
Total, que no me atreví a decirle a una señorita birmana que dormitaba a mi lado en el bus que yo también era español como tú.