«La ausencia general de moral pública encuentra su razón de ser en la atonía axiológica contemporánea de la que se deriva un relativismo curalotodo que la ideología postmoderna ha elevado a la cumbre suprema del hedonismo múltiple.» Así tal cual decía Vidal-Beneyto en un artículo en El Pais a finales de Julio; y, claro está, hay que darle la razón… si leemos hasta el final, porque a veces, lectores apresurados y con poco aliento, tras un párrafo espeso como el anterior no seguimos más allá y nos perdemos esta clara perla agnóstica: «Que nuestros gobernantes municipales expolien al erario común y exhiban al mismo tiempo su religiosidad católica en manifestaciones públicas, sin que sus obispos digan nada es para mí el verdadero escándalo.»