Los españoles hemos conseguido colocarnos en el primer puesto mundial como consumidores de cocaína. Es grave y me parece bien que, si se conoce con exactitud, se señale para avergonzarnos ante el concierto de las naciones, que también desafinan lo suyo en este aspecto. Por lo que no paso es porque se hable mal de Miranda de Ebro.
En uno de esos estudios tontos que aparecen publicados de vez en cuando, se menciona que Miranda de Ebro, la encrucijada ferroviaria por excelencia durante mi niñez, es la segunda ciudad en el mundo tras Nueva York en consumo de cocaína, medido dicho consumo en la unidad de precisión llamada raya. 134 N.Y, 97 Miranda, 20 Zurich y 19 rayas en Madrid; por mil habitantes y día. No tengo ganas de leer el estudio original que no puede ser, a poco que los resúmenes de prensa le hagan justicia, sino uno de esos trabajos que le hacen a uno dudar de la ONU. Es el Informe Mundial sobre Drogas 2007 publicado por la oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD)
Parece que los datos provienen del análisis de aguas de rios que reciben aguas residuales que contienen productos resultantes de la cocaína metabolizada excretados en la orina. No quiero pedir una revisión exhaustiva de la metodología de análisis y menos aún repetición, como los atletas, que estos estudios de la ONU cuestan un congo, aunque seguro que podría hacer preguntas aceradas para averiguar si toda la orina muestral es de Miranda, que según el lugar elegido para la toma podrían afluir, por ejemplo, orinas vascas y en esa Comunidad, a juzgar tan sólo por las incomprensibles declaraciones de algunos de sus próceres, se tienen que tomar psicotrópicos sin rubor.
Lo que creo que haría diluir mucho lo creíble del estudio es exigir que el tamaño muestral sea similar. Si señalan a Miranda ciudad de 40.00 habitantes, habria que estudiar grupos humanos de tamaño similar. Se vería entonces que muchos grupos, barrios, entidades, clubes, agrupaciones y otras colectividades superaban con holgura los números de Miranda y que hacer menosprecio del pequeño es muy condenable.
Y a la ONUDD le pido que deje en paz las cloacas del mundo y piense si con su actitud prohibicionista no se consigue eficazmente atacar a la droga D y engordar al delito D, que hay cosas que se saben con certeza al menos desde la «Ley Seca» y que puesto que la gran objeción para la legalización generalizada (con educación generalizada incluída) es la casi obligación de llevarla a cabo simultáneamente en muchos paises, el púlpito mundial de la ONU es el mejor. El director del informe dice que hay que seguir elevando el nivel de incautaciones hasta el 70% con lo que , con sus números y contando con los dedos nos salen otros cuarenta años de análisis de aguas residuales y de prohibición ineficaz. Si la ONUDD es capaz de creer que en cuarenta años más la ONU no estará «influída» por los narcotraficantes es que la muestra atribuída a Miranda de Ebro se había trabucado con la suya.
Nota: pido también que los próximos informes midan el consumo en submúltiplos de gramo, que todos hemos visto documentales en los que al hacer las rayas no son muy rigurosos. Los de miranda con los de Miranda.