38. Final.

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Constantino IX Y una vez más me despido de vosotros con la esperanza que haber pasado de “escritor de una página” a escritor de varias. Y como despedida unas cuantas reflexiones que me ha provocado este viaje.

Nada cambia.
En el libro que cité al comienzo de la historia de Bizancio, se lee que en el siglo IV Constantino, el gran emperador, había favorecido a los cristianos y así había eximido al clero de los impuestos municipales y había concedido a los obispos el derecho de actuar como tribunales de apelación en los casos civiles. ¿Os suena? Pues parece que seguimos igual y que hay ciudadanos que suspiran por el siglo IV.

Calzado.
La elección del calzado es una de mis preocupaciones al empezar un viaje. Debe ser ligero, que esté de acuerdo con la climatología que espero y con el recorrido que pienso hacer. Y que además sea único porque solo llevo lo que calzo en mis pies. La climatología la conozco más o menos, si voy a una región húmeda o seca o si la temporada es de lluvias o no, pero siempre hay una parte imprevisible. El recorrido lo conozco: si voy a ir a una zona llana o montañosa, boscosa o ciudadana. Pero lo habitual es que sea una mezcla de mar y montaña, estepas y bosques, lluvias y días secos. Lo único invariable es la unicidad del par, aunque dicho así parece que esté hablando de la divinidad sobre todo después de lo de los monofisistas, pero sólo estoy hablando de un par de zapatos. Pero ya sabéis lo importante que es su selección cuando estás más de un mes sin poder cambiarte. Esta vez lo más característico ha sido el lema que llevaban impreso en su plantilla. En los 60 Johnny Hallyday escribió una canción que se llamaba “Cheveux longs, idées courtes”, en inglés “Long hair, short ideas”. Pues en mis zapatillas está escrito: “long hair, short shorts, sexy goals”. No es la mejor visita de presentación cuando dejas tu calzado en la puerta de una mezquita.

Manuel Vicent.
Alguna vez lo he citado. Me gustan mucho sus columnas periodísticas. Iba a decir simplemente “sus columnas”: una elipsis, que las figuras retóricas siempre le dan brillo a un escrito, pero luego he pensado que los robots que me leen -el editor de ESE para darme ánimos siempre me dice que me leen muchos robots- no saben de esas sutilezas e igual aparece la información en el apartado arquitectura o escultura. En una columna hablaba de los trabajos que deben ejecutar los héroes antes de presentarse en sociedad. Citaba el retirarse al desierto, bajar a los infiernos o navegar como Ulises. Y decía que de esos viajes vuelves aprendiendo que es el silencio como estilo literario el resultado de la experiencia extrema. Ninguno de mis viajes tiene experiencias así, pero sí paso en algunos de ellos por largos periodos de silencio, especialmente en Turquía, y espero que también de aprendizaje.

Té.
¿Cuánto té bebe cada día un turco? No lo sé y me gustaría saberlo, pero mucho. Lo toman a todas las horas. Siempre en vasos en forma de tulipán. Siempre de hoja, excepto en los autobuses que te dan bolsita. Y siempre negro. Y el azúcar aparte, pero ellos siempre se lo echan. Dos terroncitos. ¿Y el famoso café turco? Pues se toma mucho menos, es bastante más caro y en muchos sitios no tienen. El té en los restaurantes de Estambul te lo cobran, pero en el interior del país te lo ofrecen gratis después de las comidas.
El té que se bebe en Turquía es turco. Cultivado en las cercanías del este del mar Negro. Hay un té que sólo beben los turistas sobre todo en Estambul, el té instantáneo de manzana. Son unos polvos de procedencia química, que no tiene nada que ver con el te ni con las manzanas. Nunca he visto a ningún turco bebérselo. Pero en definitiva es como las mayoría de los refrescos.
¿Por qué beben té? El café era un monopolio del imperio otomano, pero que no se producía aquí sino en Yemen y Etiopía. De una forma rocambolesca llega a Viena y de allí al resto de Europa. Cuando los turcos pierden Yemen pierden también el café y pasa a ser un producto de importación y muy caro. Los rusos después de la revolución del 17 por un embargo británico no pueden tener té y deciden cultivarlo en las costas georgianas del mar Negro. Los turcos les imitan en los años 30, en la provincia de Rize, fronteriza con Georgia.
¿El mejor té turco? Pues el que importan de la India o Sri Lanka. Pero el suyo no es malo, ni mucho menos: simplemente no es excepcional.

Fotos.
Como en otros viajes una selección de fotos de este viaje estará en Flickr. Las he escogido, como siempre, en función de los sitios de los que he escrito y pretendo que sean más complementos de las crónicas que fotos bonitas por sí mismas. Las he organizado en 23 carpetas según las ciudades que he visitado. Para acceder a ellas pulsar aquí. De esta manera se va directamente a las carpetas. Una vez allí se selecciona la carpeta que se quiere ver y lo más cómodo es pinchar en “view as slideshow”. Cada foto tiene su descripción que se ve al poner el puntero del ratón encima de ellas.
También se puede acceder tecleando http://www.flickr.com/photos/elangel/
De esta manera salen las carpetas pero también todas las fotos. Al pinchar en “sets”, salen todas las fotos desde el 2005 agrupadas por lugares o temas. Espero que os gusten y que rellene las carencias de algunas descripciones.

Lectores.
De nuevo os agradezco las lecturas así como los comentarios. Todos.

Relativismo.
El papa actual siendo todavía cardenal condenó la “dictadura del relativismo”.
Cuando piensas en los datos históricos de estas ciudades y ves que hay civilizaciones como la hurrita de la que no recordamos nada o del imperio seleúcida que como no llegó a España es como si no hubiese existido creo que puedes decir “que las civilizaciones son relativas”. ¿Quién se acordará de nosotros, no de ti y de mí, sino de nuestra civilización dentro de 30 mil años? Y no te digo nada si sigues bajando escalones y llegas a la nación, sea lo que sea eso, o a tu ciudad que a algunos les parece el centro del mundo. ¿Sabías que Ani fue la capital de la provincia de Iberia (Georgia) en 1045? Ahora ni los turcos saben donde está. Y aquí pensamos que iberos somos solo los que nacimos cerca del Matarraña.
Claro que tal como está la doctrina oficial, “el infierno existe y es eterno”, puede que esto me lleve de cabeza a él.

Costumbres religiosas.
He estado pensando porqué en Turquía a pesar de ser un país musulmán celebran la fiesta semanal en domingo y no en viernes. Y un domingo viendo a las parejas festejar y a las familias pasear creo que he dado con la clave. El viernes es el día sagrado musulmán y las mezquitas están a rebosar -solo de hombres, pero ése es otro enigma- por lo menos en el rezo del mediodía. Lo que sería, hace años, la misa de 12 en los pueblos de España en un domingo. Cuando yo era un niño, en verano iba a la playa. Y eso puede parecer normal. Mis hijos han vivido toda su infancia al lado de una playa. Pero en los años 50, viviendo a más de 100 kilómetros de la costa eso era algo raro. Mi familia paterna vivía en Tortosa. Íbamos allí en tren el sábado por la tarde y por la mañana del domingo, muy temprano, con otro tren nos íbamos a la playa. La costa de Tarragona: Ampolla, Vandellós, Salou cuando era un grupo de cabañas de palma en la playa solamente… ¿Sabéis qué era lo que más me fastidiaba? Pues que antes de ir a la playa había que ir a misa. Porque era domingo. Y a veces el pueblo estaba lejísimos de la playa y de la estación. ¿Cuál era el mejor día del verano? Pues el 18 de julio, día de glorioso alzamiento nacional. La única fiesta laboral pagana en un calendario lleno de fiestas religiosas. Y por tanto no había que ir a misa. ¡Qué felicidad! Pues eso es lo que han hecho los turcos. Van a misa el viernes que es laborable y así el domingo lo tienen totalmente libre. Como el 18 de julio pero sin guerra civil.

Hoteles.
Parece que este viaje he estado en un hotel histórica y literariamente siniestro, como visteis por la nota del editor sobre Sivas. Una de las primeras cosas que hago cuando llego a un hotel es buscar las salidas de incendios. ¿Recordáis el incendio del hotel Corona de Aragón de Zaragoza al final de los 70? En él murieron un hijo o hija y la mujer de un compañero de trabajo que en aquel momento estaba trabajando en esa ciudad. A raíz de esto en nuestra compañía nos prohibieron algunos hoteles -al que yo iba en Madrid, por ejemplo- y nos dieron consejos para seleccionar las habitaciones. De aquello no recuerdo casi nada pero sí el mirar por donde tendría que salir en caso de incendio.

Sobre Constantino IX Monómaco.
“Confió así a otras personas todo cuanto tuviese que ver con el control del erario público, la autoridad judicial y el cuidado de las tropas y se reservó para él solamente una pequeña parte de estas obligaciones. En cambio, la vida de disfrutes y placeres sí que se la quedó en exclusiva, como si fuera su legítima herencia… ”
Leyendo esto de algo que ocurrió en el siglo XI en Bizancio veo que no ha cambiado mucho con las monarquías actuales. Porque la monarquía, sean reyes o princesas, también podía dejar por ejemplo la temporada de esquí a un subsecretario de Hacienda y la de vela a un director general de infraestructuras hidráulicas y ellos y ellas ir a las 8 de la mañana a la oficina del ministerio o de la dirección general. ¡Y no te digo nada si se cambian con un reponedor de supermercado o con una sufrida “agente” de soporte telefónico!

Sobre Constantino VIII.
“Tenía un estómago resistente al que la naturaleza había capacitado para asimilar bien los alimentos”. Es la primera vez que veo algo semejante como un elogio y todavía más referido a un emperador. A mí me pasa lo mismo y nunca he sido elogiado por ello.

Isaac I.
Pselo, autor de las informaciones de más arriba, llama “quemadores de incienso” de forma irónica a los miembros del clero. El emperador Isaac I hizo que fueran tributarios del fisco.

Paradojas.
Paradoja 1: A veces al conocer algo en lugar de acercarte a lo recién conocido te aleja más.
Paradoja 2: a veces al conocer algo que desconocías no aumenta tu conocimiento sino el desconocimiento. Quizás me acerco al socrático “Sólo sé que no sé nada” pero que realmente no sé si es de Sócrates o es de esas frases de paternidad desconocida, pero de paternidad atribuida.
Y en una ciudad o unas ruinas descubres algo de una civilización que hasta ese momento desconocías por completo. Y te percatas de tu ignorancia y de cómo se incrementa cada día.

Cuartos de baño.
En este viaje he visto tres que están fuera de toda normalidad estadística: el de Dogubayazit y su situación incomparable. El de Cavustepe y su antigüedad. Los públicos actuales de Mor Gabriel y su lujo. No te pierdas ninguno de los tres si los visitas.

La mujer.
En el viaje a Ani el conductor me dijo: “la mujer es la reina del hogar en Turquía”. Por eso siguen estando situadas varios escalones por debajo del marido. Por eso sigue habiendo crímenes de honor. Por eso deben vestir de una forma determinada mientras él viste como quiere. Por eso las teterías están llenas de ellos y vacías de ellas. Por eso…Pues ganas me dieron de decirle: “ser reina en Turquía es una putada”.

Lo mejor…
La gente. La gente. La gente.

…y lo peor.
Como “peor” es un comparativo de malo y no ha habido nada malo, como dicen en marketing: “no case”.

Palabra.
Sigo buscando la palabra castellana para la francesa “caravanserail” o la inglesa “caravanserai” o “caravansarai”. Y parece que la encuentro en un viejo diccionario: caravanera: el edificio en el que se hospedan las caravanas de peregrinos y viajantes. Pero luego en el DRAE no existe esa palabra.
Como no es más difícil que me lea un académico de la lengua que un aparejador otomano pues ahí sigo esperando un comentario esclarecedor.

Premio.
Esta vez no ha habido concurso visto el poco éxito de las otras veces, pero puesto que he estado en Bizancio os pongo una pequeña prueba: ¿cuál es el antónimo de iconoclasta?
Sin premio.

Despedida.
Y ahora hasta el próximo viaje si mi amigo me “aloja” en este blog. Espero irme, irnos, a Birmania en julio. Un abrazo a ellos, un abrazo y un beso a ellas.

Final.
“Yo escuché, y dije luego
con mi voz y a mi modo lo que oí”.
E. Sánchez Rosillo.

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6 comentarios to “38. Final.”

  1. ruben garcia cabo Says:

    Angel, aunque no soy de la RA intentaré echarte una mano en cuanto a la traducción del término “caravanserai”. Efectivamente estoy contigo en que la posible traducción es caravanera. El fundamento de lo que digo está basado en el libro de Bernard Olivier “La ruta de la seda”. Este autor viaja de Turquía a Samarcanda intentando encontrar esas “caravanserais” y las traduce en caravaneras.Dado el conocimiento del autor en el tema creo que podemos hacerle caso. Y si no que vengan los de la Real y nos lo aclaren.
    Un abrazo.

  2. Carmen Says:

    Gracias Ángel, he disfrutado muchísimo con tus crónicas, especialmente con tus reflexiones.
    Y tus zapatos… Nunca olvidaré tus míticas botas de montañero, que alcanzaron tantas cumbres y que quedaron inmortalizadas en el escudo del gran, gran grupo montañero “Los Camarrupas”.

    Para el concurso:
    antónimo de iconoclasta: “capillita”, término con el que se conoce en mi pueblo (Pilas de Sevilla) al encargado de vestir y desvestir a las vírgenes y que, al menos en apariencia, resulta ser lo que un amigo mío denominaba “chico delicado”

  3. Angel de Turquía. Says:

    Carmen, gracias por tus comentarios pero a pesar de todo no has acertado con el antónimo. Pero habría que buscar el de “capillita”. O quizás el editor de ESE podría hacer un palíndromo. O por lo menos un serventesio, dado que su blog, este blog exceptuando mis más frívolas aportaciones, es “de asunto generalmente moral o político y a veces de tendencia satírica” como define el DRAE al serventesio.

  4. Angel de Turquía Says:

    Gracias Rubén. Al final encuentro a un verdadero colaborador. Ahora solo falta un aparejador otomano para resolver alguna de las otras dudas que se plantearon a lo largo del viaje. Igual iría bien un monofisista para explicarnos algunas de las cifras de fieles que me proporcionaron. Así como sé que Rubén no es un aparejador otomano, ya no estoy tan seguro sobre lo de monofisista, que a veces corrientes heréticas se esconden en gente ilustrada.

  5. Angel de Turquía Says:

    Caravasar. Esa es la palabra definitiva que andaba buscando y que la RAE admite. Me lo ha dicho el editor de ESE y así lo dejo. Claro que caravanera me gusta más…

  6. Felipe Says:

    He leido tus crónicas del 2006 y 2007 y he tomado muchas notas que me ayudarán en la visita.
    Con esto y lo que hablamos el otro dia, por lo menos, me siento un poco mas centrado en la experiencia que voy a tener.
    Por cierto, FDG, en unos comentarios, soy yo.

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