Nuestra europadeleste sale de la estación, a trabajar en masa disciplinada y cauta, todos tan ex-iguales, tan ex-justos y ex-sabios, blancos indoeuropeos de invasión indolora, dejan atrás, dolidos, aquellos paraísos que nuestros timoneles llamaban ejemplares. Hoy nadie les admira ese ilustre pasado; quienes negaban tercos que hubiera un mal gulag, admiradores fieles, se han dado a la gestión.
19/02/2007 a las 18:47
No todos