En ocasiones vemos rasgos virtuosos en personas que en razón de sus ideas o de sus actos nos son lejanas o desagradables. Así, en los grupos representativos de la autodenominada izquierda «abertzale» no podemos menos que apreciar ese distanciamiento de la coquetería, de toda afectación, que parece ser su rasgo visual más firme. Es una manera efectiva de decirnos: «Hemos hecho votos de castigo, pero no sólo contra vosotros»