Dos emigrantes humildes y somnolientos fueron aplastados por la necesidad de estimular un proceso. Unos niños ricos, apasionados de la esencia y la territorialidad, se esforzaron en aparcar bien una furgoneta.
Dos emigrantes humildes y somnolientos fueron aplastados por la necesidad de estimular un proceso. Unos niños ricos, apasionados de la esencia y la territorialidad, se esforzaron en aparcar bien una furgoneta.
10/01/2007 a las 10:20
Excelente.
11/01/2007 a las 23:31
Viniendo de la creadora de uno de los blogs más hermosos y trabajados del pequeño planeta que conozco, es un elogio mayor que elegirme para el primer puesto de los blogs en castellano del PC Magazine. Lo aceptaré como regalo de Reyes.