6. Calcuta, segundo día, 2/2.

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La estación de HowrahLa estación de ferrocarril de Howrah. Mi guía no la recomienda pero creo que es uno de los mayores espectáculos de Calcuta. Una vez leí que era una de las estaciones más grandes de Asia. Yo he visto estaciones frenéticas, como la de Delhi, pero ésta es algo difícil de creer; la cantidad de gente que transita por los andenes, la que esta esperando, la multitud en el exterior. A mí lo que más me impresiona son los porteadores. Llevan unas cargas impresionantes sobre las cabezas. Yo que tengo un problema de cervicales me quedo acojonado. Además no son gente ni especialmente grande ni fuerte. La mayoría vienen del puente de Howrah que es otro atractivo del lugar. Es un puente enorme con un tráfico de coches y autobuses totalmente paralizado y con gente marchando en riadas por las aceras como no has visto jamás y muchos de ellos son porteadores que llevan mercancías a la estación. Y está prohibido hacer fotos. Creo que la prohibición viene de la época en que fue construído, por alguna razón de tipo estratégico. Recomiendo ir por la acera del lado sur.
Justo cuando sales del puente te encuentras con el mercado de las flores. Todo lo de hoy, excepto el Jardín Botánico lo había visto ya, pero me sigue impresionando igual. Hoy al mercado le da la luz del atardecer y la gente ofrece y compra montañas de guirnaldas de flores. El suelo está totalmente encharcado y cuando no cabe ni un alfiler aparece un camión enorme y no se cómo logra abrirse paso. Intentando evitar el barro voy por un lateral medio cubierto y aparezco en un lugar al lado del río. Es un sitio increíble y precioso. Una de esas sorpresas que de vez en cuando te proporciona el viaje por la India. Desde allí la vista del puente con su tráfico de personas es más impresionante todavía. Para compensar tanta belleza me voy andando a coger el metro por una gran avenida. Muchísima gente. De repente la calle esta inundada. Intento sortear los charcos como puedo pues llevo zapatillas. Los indios sandalias de goma o de plástico, el calzado nacional. Así que aunque hay un palmo de agua no les importa. Al pasar, los autobuses desbordan el agua hacia la acera y me convierto en un indio mojado más. Ya puedo ir por donde quiero metiéndome en todos los charcos.
Parece mentira que eso pase en una ciudad así de grande, en una avenida tan céntrica y cuando ya se han acabado los monzones. Oí contar una vez que a una española le cogió una lluvia de estas fuertes en Calcuta y que tuvo que cruzar una calle con agua casi a la cintura. A la semana siguiente tenia las piernas cubiertas de sarpullidos y otras lindezas.
Cojo el metro que va bastante lleno. Descubro un espacio con menos gente y me voy allí. Todos son mujeres. !Pues claro, es el reservado para ellas! Imagino que me miran con desaprobación aunque quizá entiendan que como extranjero no lo sabía. Por si acaso me voy desplazando hacia un extremo.
Las calles se van llenando de anuncios del Diwalli. Voy a Internet donde un grupo de españoles, sobre todo españolas, hablan ruidosamente.
Llego al hotel a las 9 de la noche y ya esta cerrada la puerta. Todavía voy con el horario un poco desconcertado.

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5 comentarios to “6. Calcuta, segundo día, 2/2.”

  1. MIGUEL Says:

    Angel, como me gustaría estar ahí haciendo ese u otro camino parecido.
    La proximidad que reflejas en tus descripciones saben a poco, porque desearía estar leyendo varias folios más, pero el esfuerzo de sintetizar días enteros en una página es formidable y muy gratificante para tus lectores.
    Un fuerte abrazo

  2. Angel desde la India Says:

    Miguel, no sabes lo que te pierdes. Cuando leo tu comentario estoy cerca, relativamente del Kanchenjunga. Estas montañas son para ti. Ya sabes que contigo y gracias a ti es donde he subido mas alto en los Andes.
    Un abrazo

  3. jose luis Says:

    Voy con retraso por eso de ser padre que quita tiempo, lo siento.
    Para mí la estación de Old Delhi fué un espectáculo impresionante con tanta gente durmiendo en el suelo y las cucarachas por encima de sus pertenencias. Pero lo más alucinante fué los andenes, había ratas negras por decenas, y peleaban con algunos perros rabiosos. Y al mirar al techo ví que se refugiaban miles de aves, todo un espectáculo zoológico.
    No hace falta que os diga el tamaño de las cucarachas y las ratas, verdad?

  4. jose luis Says:

    Ángel siento mucho si he dicho algo que no debía. Me he dado cuenta justo al apretar Enter.
    De cualquier forma, para mí toda esa experiencia ha sido increible.

  5. LUIGI Says:

    José Luis, José Luis, que luego la gente se va a llevar una idea equivocada de Delhi…por cierto, no me podía imaginar que esos maravillos seres pudieran llegar a acojonar a otros mayores que ellos como pude ver allí (y que conste que no hablo de mi!!)

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