35. De Bangkok a Madrid y resumen.

by

El esplendor de AngkorLo que dije a la ida: las líneas aéreas tailandesas son una maravilla. Y la comida estupenda a pesar de que a la pareja que tenemos al lado y que vuelven de un viaje de luna de miel por Birmania no le ha gustado nada, Son jóvenes, enamorados e inapetentes.
Sales a las 12 de la noche y con la diferencia horaria y viajando hacia el oeste siempre es de noche. Ideal para dormir y llegar en buen estado a casa. Este vuelo, como el de la ida, hace escala en Roma. A la ida fue la sorpresa de ver tantas monjitas camino de Bangkok, que claro se quedaban en Roma. A la vuelta también suben unas cuantas para Madrid. Y el aeropuerto no deja lugar a dudas de donde estás: en el lavabo hay colillas aunque está prohibido fumar. También alguna cucaracha, pero pequeñita y unas telarañas dignas de una película de miedo en un lugar de paso frecuente. O no limpian desde hace un año o hay una brigada de arañas estajanovistas trabajando. Y el último signo de identidad: un franciscano descalzo (se llaman así y no llevan calcetines pero sí sandalias, no como el excéntrico de Sihanoukville). Finalmente en el aeropuerto una monjita mirando un lujoso escaparate de chocolates. ¿Era gula o era marketing? Porque a lo mejor es de un convento donde fabrican dulces y se fijaba en las presentaciones, pero yo creo que era gula: que es más humano y porque ¿qué otro pecado capital le queda a una monja de más de 65 años? Y por fin llegada a Madrid sin ningún contratiempo. Afortunadamente.
Me había cambiado de ropa en el aeropuerto de Bangkok para cuando llegase mi hijo a buscarnos y me encontrase presentable. Marisa al verme desde la distancia me dice que no podría saber de qué país procedo. Que quizás parezco un ruso antiguo: no sé si se refiere a los de la época zarista como “Miguel Strogoff o el correo del zar” novela de Julio Verne que me entusiasmó en mi niñez, o a los elegantes rusos blancos que vivían su exilio en París después de la revolución bolchevique, o quizás a Breznev que parecía un antiguo. Pero creo que no lo dice con buena intención. Es lo que pasa con las parejas, que siempre estás tan cerca que no tienes una verdadera visión del otro. Pero a veces es mejor, porque parecerle “un ruso antiguo”… Peor todavía es lo que le acaba de pasar a mi madre que le han operado de la vista y ha encontrado a mi padre muy mayor.
Camboya.
Un país que debes visitar. Imprescindible Angkor al que hay que ir pronto, antes de que empiecen las restricciones para visitar los templos o que dado que es su monocultivo turístico pongan unos precios exorbitantes. También Kampot y sus alrededores creo que es muy interesante. Ranalkiri, ya lo dije, es de difícil acceso y no sé si fuera de la temporada de lluvias, cuando sí puedas transitar por los caminos, éstos no tendrán tanto polvo que aún será peor. Así, que visita esa provincia pero piensa dedicarle más de una semana. El esplendor de la naturaleza
En la historia de Camboya hay un curioso episodio en el que un par de capitanes españoles, tendría que decir “un par de intrépidos capitanes españoles” ayudaron a los camboyanos contra la invasión tailandesa. Porque los tailandeses han sido los grandes enemigos de los camboyanos. También los vietnamitas.
Los capitanes se llamaban Blas Ruiz y Carneiro, aunque éste parece más portugués. Blas Ruiz y sus hombres eran la guardia personal del rey. Debía ser algo así como la guardia mora de Franco. Por lo exóticos. La cosa acabó regular. Ya sabéis que los capitanes no suelen aparecer nunca en las efemérides patrias. Los generales tienen estatuas, y calles, muchas calles. Los capitanes nada o casi nada. Y sin embargo son ellos quienes se juegan el pellejo en los campos de batalla. O mejor se lo jugaban que ahora sólo mueren civiles. Los generales enviaban a los demás a la batalla desde sus despachos y luego venga a hacerles homenajes. Una injusticia más.

“La historia de las andanzas de los españoles en Camboya del siglo XVI ha sido novelada por Federica Villalobos en su obra “La conquista de Camboya”.
Tailandia.
Sólo hemos visitado Bangkok pero ya habéis leído que para mí es una ciudad donde puedes pasar cuatro días o cuatro semanas.
Y el año que viene a Birmania. Y antes de eso a mitad de octubre me voy a Calcuta para desde allí visitar Darjeeling y algo más. Os avisaré.
Fotografías.
Marisa ha hecho unas 4500 de las que quedan unas 3000. He puesto en flickr unas 200 y pico que no son las más bonitas sino las que recogen el recorrido y las descripciones del viaje. En septiembre volveré a poner unas cuantas más. Podeis verlas pinchando aquí
Lo siento pero no he sabido ordenarlas. Lo intentaré hacer también en septiembre.

Anuncios

4 comentarios to “35. De Bangkok a Madrid y resumen.”

  1. Carmen Says:

    Pues de turista pareces el muñeco de La Michelin.

  2. LUIGI Says:

    Creo que entre el estilismo de los escolapios y la moda de los economatos.

    Que gozada de viaje y de crónicas!, por favor no dejes/-éis de deleitarnos con estas estupendas aventuras. Os/te esperamos.

    Un beso
    xxx

  3. Al de Camboya Says:

    Carmen, escrito así “La Michelin” parece un apodo de artista de variedades gorda.
    Luigi, pues no se ve pero las zapatillas eran unas Adidas y en los escolapìos íbamos con una bata así que no había modas ni estilismo. La bata, por supuesto, era de uniforme.

  4. Carmen Says:

    Marisa eres la Velázquez de la fotografía.
    Gracias por tu mirada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s