Willy Ronis. Obra Social Fundación «la Caixa» Serrano 60, Madrid.
Me agrada empezar esta «categoría» con una exposición de fotografía. Y además de fotografía en blanco y negro. Willy Ronis es un fotógrafo francés nacido en 1910 y felizmente vivo todavía. Doblemente «felizmente» porque además de estar vivo, cosa que deseo a todo el mundo, su vejez ha hecho que no pueda pasear mucho por las calles como hacía antes, ha decidido hacer fotografías en casa y en lugar de dedicarse al bodegón que es lo más socorrido, se dedica «felizmente» al desnudo y en esta exposición hay algunos preciosos. Nada que ver con la sofisticación de Newton. Es el desnudo que piensas que tú también podrías haber hecho. Como cuando un ingenuo padre decide que su niño también habría podido pintar «Les demoiselles d’Avignon». Y es que las señoritas retratadas podrían ser cualquier persona cercana a ti. Las de esta exposición, no las señoritas de Picasso que parece que más bien vivían en una casa de lenocinio. Los desnudos de Ronis son suaves, íntimos, preciosos. En especial el que se titula «Deena de espaldas».¿Y el resto?
Decía Manuel Vicent que la fotografía es el único arte que mejora con el tiempo. Pues imagínate con un fotógrafo nacido a comienzos del siglo XX cuanto han mejorado sus fotos. En todas de esta exposición, excepto en dos o tres, hay gente. Pero gente con un lugar incorporado. En algún punto lo definen como «fotógrafo humanista». Una de ellas, «El panorama hacia el sur», puede recordar a «Le Baiser de l’Hotel de Ville» de Doisneau. Pero ésta sin trampa y con una historia que cuenta en la exposición. Mi favorita: «El regreso del prisionero». Ahora con un programa de retoque le quitaría el soldado que está detrás y que mira de reojo. Y también la maravilla de composición de «Desde el puente de Mirabeau». Las fotos de las gabarras sobre el Sena y sus muelles me recuerdan mi descubrimiento de París. Y otras también mi infancia porque algo de ella está en esas fotos. Por eso esta exposición puede producir melancolía.
Consejos finales. Si tienes tiempo no te pierdas el vídeo sobre el fotógrafo. Y mira las fotos de Barcelona sin fijarte en el año en que están hechas. Seguro que te equivocas.
24/05/2006 a las 14:03
Hola Al… ¡¡que alegría volverte a leer!!… y encima sobre exposiciones variadas.
Me parece una idea genial que compartas con todos, las opiniones, recuerdos o sentimientos que te provoque cualquier exposición de cualquier forma de arte que visites… Además ahora que me estoy leyendo la biografía de Oscar Wilde… estoy como más metida en el tema.
Trataré de ir a ver esta de Willy Ronis.
Muchas gracias y un besazo enorme.
24/05/2006 a las 16:35
Enhorabuena doble a El Sol, por contar con más colaboraciones de Al y por abrir un espacio para las artes plásticas a través de la mirada de AL
24/05/2006 a las 21:15
Hola AL
gracias por contarnos tus experiencias de visitas aquí, ¡me encantan! y gracias, ya que ahora empieza mi momento de retiro estudiantil, no podré visitar ni museos, ni parques (porque también hay parques en los que se hacen exposiciones)….y así podré verlos aunque sea a través de tus experiencias.
Si quieres informacion sobre galerias de Madrid, no dudes en preguntar, un beso.
24/05/2006 a las 21:53
Me parece fenomenal que se vaya incluyendo en la mente como algo no detestable al genuino viejo verde y que además se le considere que es un artista. ¡¡Sí señor!! Ya era hora, tantos y tantos jubilatas que no pueden estar en el banco comentando abiertamente lo buenas que están las mocitas que pasean por la plaza; la de úlceras que habrá causado el hecho de estar reprimiendo sus comentarios. El devenir de los roles sociales en la historia de la humanidad es continuo, gente que hace unos años estaba catalogada en zonas más o menos bajas, ahora son la cúspide social; por ejemplo los cocineros, que ahora son estrellas mediáticas. Otro caso totalmente clarificador con este dinamismo social es el del clásico tonto del grupo que termina de presidente del gobierno.
Esto por decir que agradeces los comentarios maliciosos 😉
25/05/2006 a las 11:59
Gracias por los comentarios no maliciosos. Que además son tiernos y cariñosos.
Como el autor de los maliciosos es ingeniero entenderá que si en el mundo hay unos 200 países, es estadísticamente probable que haya entre sus presidentes alguno tonto, alguno listo, alguno rubio…e incluso alguno cruel aunque parece que esto se da más bien en los países con regímenes sin elección posible.
De todas maneras tengo que reconocer que mis circuitos neuronales no consiguen relacionar a Ronis con el comentario ni con los cocineros. Quizás le pase como a mí, que me encantaría hablar sobre lo del Vaticano y la epidural pero no sé como hacerlo.
Perdón por no saber explicar mi fascinación por el desnudo fotográfico de este artista.
Obviamente el autor del comentario ha visto la exposición y recuerda que varios de los desnudos que hay en ella son de los años 40 y 50. O sea que el autor tenía entonces entre treinta y tantos y cuarenta y tantos. ¿Se puede fotografiar desnudo con esa edad y no con 90?
25/05/2006 a las 17:44
La exposición de W. R. me pareció bellísima. Pero a parte de su belleza debida en parte a la gran técina de este hermoso fotógrafo (blanco y negro en todas sus tonalidades) hay en casi todas sus fotos ¡tanta ternura¡, ¡tanta compresión¡ en fin, ¡tanto amor¡, que yo salí de la exposición co un sentimiento de agradecimiento.
26/05/2006 a las 10:57
Pues sí, creo que esa es la palabra: ternura.