Varios dirigentes de Batasuna han viajado a Sudáfrica para adiestrarse en procesos de paz. Pocas veces hemos visto viajes tan oportunos. Muchos militantes del partido en el poder, el ANC creado por Mandela, podrán enseñarles lecciones de provecho. Les dirán que un grupo minoritario de fanáticos creyentes en la superioridad «étnica» y cultural les oprimieron durante décadas sin más argumentos que la fuerza de las armas; que a pesar de la evidencia de la sinrazón del adversario lograron no odiarle ni odiar una lengua que el adversario creía tan propia que la imponía por encima de la materna; que creyeron firmemente en la no violencia, aun cuando algunos recurrieron a ella cegados por el dolor o la gloria; que los opresores cedieron las armas, pero continuaron con provecho viviendo de su pasado; y que, como final, los oprimidos y las víctimas aceptaron la nueva situación con la tristeza que produce el enquistamiento de lo inevitable.
25/05/2006 a las 11:24
Una manera muy literaria de contar la realidad