Estamos atentos cuando escuchamos o leemos
– H5N1
en espera de la voz angélica que diga:
– ¡Agua!
Porque, en confianza, tamiflú, tamiflú, sólo suena a conjuro mágico infantil.
Estamos atentos cuando escuchamos o leemos
– H5N1
en espera de la voz angélica que diga:
– ¡Agua!
Porque, en confianza, tamiflú, tamiflú, sólo suena a conjuro mágico infantil.