Sabemos por las fotografías de prensa que el futuro Presidente de Bolivia tiene un jersey de rayas. Suponemos que Evo Morales, como todos, utiliza los símbolos para denotar importancia o prioridad. Es posible que su jersey quiera resaltar tan sólo la importancia que Evo da a sus electores, que jamás han llevado un terno ni una corbata y que no ven mal que su Presidente salude al Rey de España vestido con una chompa (por cierto, la RAE dice que es palabra tan de origen inglés como jersey) barata. De paso, come, así vestido, con un numeroso grupo de la elite social española, que no le aceptaría a su mesa de esa guisa si no fuese obligado por importantes intereses. Hacer pasar un pequeñísimo trago de la medicina que los aymaras han tragado durante siglos, no sienta mal a nadie y menos aún a quien la toma por exigencias del guión. Aunque ante el presidente Chirac se presentó días después con una cazadora oscura y una camisa clara, con un aspecto un poco más convencional que en Madrid, no parece que el jersey de rayas tenga otro propósito que mostrar que quiere ser un presidente indígena sencillo, un hombre del que dicen que, todavía hoy, lava a mano sus calcetines.
Ha llegado a la Presidencia de Bolivia con rotundidad y sorprendiendo a quienes creían que no podía conseguirlo un indígena con la etiqueta de «cocalero» Es el primer candidato que gana las elecciones a la Presidencia de Bolivia en la primera vuelta en los últimos cincuenta años.
En su país tiene una oposición firme e incluso en los movimientos indígenas tiene serios adversarios. Pulsando aquí verá una semblanza poco piadosa de Evo Morales escrita por bolivianos relativamente cercanos a sus posiciones políticas. Les ahorramos las escritas por quienes están lejanos a ellas. Entre cal y arena resumimos la parte “personal” de la semblanza.
“Prácticamente es abstemio, no fuma ni se ha comprometido de manera estable con ninguna mujer, aparentemente en aras de la causa que defiende.
Como dirigente cocalero,… combina diestramente la defensa de reivindicaciones colectivas…. con un liderazgo personalista, férreo y autoritario. Ha demostrado ser un maestro en la conducción de las asambleas sindicales de productores de hoja de coca, en las cuales se combina hábilmente la democracia directa y participativa de “las bases” con la manipulación vertical y detrás de bambalinas.
Evo Morales no acepta rivales, ya sea en el campo sindical, político o ideológico. Algunos de sus más importantes y cercanos compañeros de lucha a lo largo del tiempo han terminado rompiendo con él (o viceversa)……recientemente, la Central Obrera Boliviana expulsó a Evo Morales de sus filas calificándolo de traidor al movimiento obrero.
Evo Morales prefiere tener cerca a personas que, al margen de su capacidad o incapacidad, sepan guardar silencio y mantenerse en la sombra, sin destacarse demasiado o contrariarlo….. Es hombre con una gran autoestima, que prefiere seguir sus propios instintos y razonamiento, aunque esto no impide que acepte ideas y consejos ocasionales de parte de quienes se animan a plantearlos reiteradamente.”
Evo tiene una tarea hercúlea que realizar y si la cumple, aunque no sea de manera plena, podrá vestirse como quiera, con “poncho y corbata” como dice su vicepresidente que debe ser su Gobierno.
Bolivia es un país con un 60%, al menos, de población que se considera indígena, básicamente aymara y quechua, privados de capacidad de decisión en la sociedad boliviana desde la Conquista. Casi con seguridad ese mismo porcentaje de la población general estaba excluída de la participación en cualquier decisión también durante el Incanato, cuya sociedad teocrática y rígidamente estamental no debiera provocar ninguna nostalgia, pero que la provoca en quienes han sido ignorados por la República que desde hace más de 180 años debió velar por la igualdad de sus derechos. Una expresión habitual de Evo Morales, “reconstruir el Tahuantinsuyo”, el Incanato, es una tentación peligrosa.
El vicepresidente de Evo, Alvaro García Linera, que se define como marxista clásico, ha sido acusado por Felipe Quispe, un prestigioso líder indígena de haber robado 500.000 dólares a la Universidad cuando era miembro del Ejército Guerrillero Tupac Katarí y de haber salido indemne por ser blanco, K´ara. La sociedad boliviana en general parece albergar prejuicios de raza muy extendidos. García Linera, que es uno de los ideólogos del futuro Gobierno boliviano ha etiquetado la política que van a practicar como capitalismo andinoamazónico, que semeja ser la adaptación a Bolivia del capitalismo a la china unido al respeto y potenciación de los modos colectivos de producción de las comunidades indígenas. Esperemos que su pragmatismo tenga un éxito a la china y que logren sacar a su país del puesto 122 en el CPI (índice de percepción de corrupción que lista 145 paises) de la organización Transparencia Internacional y conseguir una vida digna para el 62% de la población que está por debajo del umbral de pobreza según las cifras del Banco Mundial del año 1999, las últimas que hemos encontrado aquí
Y, para que no se olvide, hay que recordar que guardar el debido respeto a las personas, sean o no aymaras y sean o no Presidentes de Bolivia, es un umbral mínimo de educación. Tanto más si no nos gustan sus jerseys. Cuando Xavier Sala-i-Martin recibió el premio Rey Juan Carlos de Economía iba vestido tan informal como Evo Morales y nadie dijo nada y es que Sala-i-Martin también merece respeto.
10/01/2006 a las 14:12
Parece que la informática también es elitista y ha decidido perjudicar el artículo sobre Evo Morales con un par de lineas extrañas.
¿Será un virus del lado oscuro?
11/01/2006 a las 01:19
No. Es un problema del Internet Explorer. En Firefox se ve bien. Sólo lo comprobamos en Firefox, nuestros recursos no dan para más navegadores.