¿Quién será tan cruel que nos reproche el buscar consuelo en la superchería, en la mentira, en la evidente falsedad, en la disparatada vanidad o en la imposibilidad palmaria? ¿Y quién es tan cruel que nos permite buscar consuelo en ellas?
¿Quién será tan cruel que nos reproche el buscar consuelo en la superchería, en la mentira, en la evidente falsedad, en la disparatada vanidad o en la imposibilidad palmaria? ¿Y quién es tan cruel que nos permite buscar consuelo en ellas?