24. 3. Argentina 2023. 19 de abril, miércoles. Vigésimo segundo. Córdoba.  Día 1. Tercera parte.

by

Del “Museo Evita Palacio Ferreyra” al Museo de la Fotografía, también en un palacio muy interesante, pero la empleada de su recepción me ha amargado el día.

“Pero, ¡cómo va con esa máquina!”, le dice a Marisa.

Y pensábamos que era como un piropo por la estupenda cámara.

Pues no, que es porque se la robarían. Y tanto miedo le metió, que al salir de ese museo Marisa ya no quiso llevar la cámara colgando. ¡Vaya putada!

Y se lo dije: “¡Me has jodido, bien jodido!”

Ya ves, en coreano no se lo podría haber dicho, claro que allí una miedosa recepcionista tampoco habría dicho eso.

El museo está muy bien distribuido, pero no tiene nada especial. O sea que lo puedes saltar si vienes a Córdoba. Solo nos sorprendió un título de una obra que la recepcionista no nos supo explicar: “Puchero de puta”.

Mostraba a una joven que parecía a punto de llorar, pero que no tenía ningún rasgo de esa antigua profesión.

Y luego el “Museo Caraffa”, que oficialmente se llama “Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa”.

La guía dice de él que es uno de los mejores muesos de arte contemporáneo de la ciudad y que está situado “ostentosamente” al lado de la Plaza de España y que fue inaugurado en 1916. Y sí, merece la pena su visita.

NB

Lo de “ostentosamente” es una traducción de “ostentatiously” y he tenido que buscarlo en el diccionario  no fuera a ser un “faux-ami”, pues me parece una patochada de adverbio para este caso.

Los museos de arte contemporáneo tienen el aliciente de sus letreros de información de las obras, que parece que el crítico y/o comentador es más importante que el artista o que su obra.

Así de esta “gatablanca” dice: Longhino se afirma en su viejo truco: poner en ejecución la mirada posmoderna de un moderno”. 

Y de nuevo un “robado”, este, dado el lugar, seguramente también “posmoderno”.

Y otra muestra más de lo primero: en la exposición de Guillermo Fernández Toledo, titulada «No vengas a buscarme», que es un buen título, dice la cartela: “’El mundo debe ser romantizado” escribía Novalis. El mundo estará romantizado cuando, en palabras de Schelling, todas sus apariencias se conviertan en experiencias y los objetos se tornen sujetos”.

¡Cojonudo! Citas a Novalis y a Schelling y lo mismo te sirve el comentario para una pintura, que para una película o para una paella.

Y, claro, aproveché para otro “auto robado”.

Al marcharnos pasamos por delante de un edificio con aspecto de ser algo oficial donde hay anunciado un espectáculo flamenco para el viernes. Intentaremos asistir.

Camino de casa pasamos por delante del Museo de Ciencias Naturales y aunque pensábamos pasar de largo, entramos. (No nos podemos resistir a pasar cerca de un museo sin entrar a verlo).

Tienen pocas cosas, pero es uno de los mejores expuestos que he visto, sobre todo pensando en sus principales clientes: los escolares.

Además, en la recepción había una entusiasta abuelita que nos explicó muy bien su contenido y con quien también charlamos al acabar la visita.

Ha sido una tarde cultural muy completa, aunque creo que Marisa ha acabado hecha polvo.

Cuando estamos en la sala de estar del apartamento se oyen unos grandes gritos en la calle y debe ser por algún partido de fútbol o hay una matanza colectiva. ¡Qué exagerados!

Enciendo la televisión por primera vez desde que llegamos a este país y hay películas que ya hemos visto, pero dobladas con acentos hispanoamericanos, programas de políticos que charlan o mejor discuten, y no entiendo nada, y programas de entretenimiento que tampoco entiendo, pero sí vemos un rato un programa español de policías de fronteras que ya había visto hace tiempo en España. Imagino que este programa lo regalarán a las televisiones nacionales para que vean que no es fácil entrar ilegalmente en España y que es mejor no llevar cocaína encima.

Y a dormir que el día ha sido durillo.

Etiquetas: , , ,