7. 2. Argentina 2023. 2 de abril, domingo. Quinto día de viaje. Puerto Madryn. Día 1. Segunda parte.

by

Regresamos paseando hasta el hotel y me percato del caos urbanístico que han cometido por lo menos en la primera línea de playa: un chalecito de una planta, al lado otro de dos, luego un bloquecito de 3 alturas y al lado un bloque de 15. Y todo parece bastante reciente.

Al lado del mar un pequeño edifico tiene este extraño nombre: “Hermandad del Escrófalo”.

No sé si me gustaría ser “hermano” con ese nombre que parece de una plaga medieval, aunque si piensas en las cofradías de Semana Santa, si las mirases con ojos “no cristianos” tampoco te apuntarías a ellas: “Hermandad del Santo Sepulcro”, “Hermandad de la Sangre de Cristo”, “Hermandad de los Clavos de la Crucifixión” ….

Y una joven leyendo un libro.

¿Has visto la peli “Un amigo para Frank”? Pues deberías verla. Muestra una distopía no demasiado “distópica”, donde han desaparecido los libros, los de papel, los de las bibliotecas, pero no en plan Fahrenheit 451”, sino en plan “buen rollito futurista”.  Total, que cuando vemos a alguien leyendo lo fotografiamos, porque dentro de unos años serán como las fotos de los repartidores de leche de los pueblos o las de las locomotoras de vapor.  

Y también un futbolín, que igual están desapareciendo.

Descanso breve en el hotel y de nuevo nos lanzamos a la vida (muelle) del turista.

Nos encontramos con un banco pintado de rojo con esta leyenda: “En memoria de todas las mujeres asesinadas por quienes decían amarlas”.  Estos argentinos hacen poesía hasta de las cosas más terribles.

Nos acercamos al lugar donde esta mañana estaba el gentío y hay un monumento con un gran letrero que dice: “Homenaje del pueblo madrydense a los héroes de la nación” y debajo “Monumento al Veterano de Guerra y a los Caídos en Malvinas”.

Esto de los “héroes por la patria” es una putada, sobre todo si además te matan.

Y otro gran letrero informa lo que fue el “madrynazo”: el 10 de septiembre de 1984, o sea, 2 años después de la guerra de las Malvinas, se realizaba un “operativo” entre las marinas de EE. UU. y otros países latinoamericanos y los de esta ciudad realizaron una “pueblada” para impedir que la flota de los estadounidenses se reaprovisionara en el puerto de Madryn.

Y el letrero acaba con esta proclama: “Con la emoción, al viento hasta las profundidades del mar se escucharon las estrofas del Himno Nacional Argentino, a viva voz, y fue en aquel momento cuando la multitud vio con alegría retroceder a la flota norteamericana”.

¡Joder con los de Puerto Madryn!

En la orilla algún barco varado de los que le gustan a Marisa por su aspecto herrumbroso.

Seguimos el paseo por el largo muelle del embarcadero donde hay mucha gente paseando y también pescando que me recuerda al puente de Gálata de Estambul.

Estas fotos de abajo no son de aquí, sino del Bósforo.

2014. Estambul. Puente Gálata.
2014. Estambul. Puente Gálata.

Hay letreros que dicen “prohibido treparse y/o arrojarse” con un dibujo de un capullo que se lanza al mar desde ese muelle. La multa es de “2000 módulos” (?).

Otra indicación curiosa que se repite a lo largo del muelle es “Alarma hombre al agua”.

Si alguien se cae allí con la protección que hay es que quiere caerse, así que sería mejor dejarlo donde está.

No sé si será por el día que es, pero en el monumento a los caídos había una gran bandera argentina a media asta y en el muelle parejas de banderitas de Argentina con otro país, entre las que estaba la nuestra.

¿Es que apoyó España a Argentina en aquella guerra?

No recuerdo oficialmente lo que hizo, pero sí que el personal estaba más de parte de este país que de los británicos.

Y para acabar descubrimos debajo del muelle a dos grupos de leones o elefantes marinos allí refugiados.

A ver que nos depara mañana el día.  

Observaciones diversas.

En Buenos Aires no hay negros y en Puerto Madryn tampoco.

En los 12 asientos tipo “cama” del autobús con el que llegamos aquí, la mayoría de los pasajeros eran obesos o muy obesos, excepto los jóvenes “buscadores de ostras”, pero esos se debieron bajar pronto. Creo que es porque debe ser el único asiento donde caben sus culos.

Los camareros argentinos se ganan la propina en cuanto entras en el restaurante y creo que un truco que utilizan es que nunca hay sal en las mesas y en cuanto te sirven el primer plato te preguntan obsequiosos si la quieres, con lo fácil que sería que ya estuviese en la mesa.

Ayer el camarero de la comida en Buenos Aires, Jonatan, incluso me dio la mano cuando nos íbamos y me dijo que “un gusto”.

Al pan “bimbo” sin corteza lo llaman “pan de miga”.  Marisa leyó una noticia de un profesor que para congraciarse con los alumnos les llevaba “sanguchitos de pan de miga”. Aquí al “bimbo” como metonimia lo llaman “lactal”.

Estos días ha habido una noticia muy importante que hubiese podido afectar a España, pero que no he visto reflejada allí: un tribunal de EE. UU. ha sentenciado contra este país en el caso de YPF que en su día tuvo con Repsol. Un comentarista económico dijo: “La joda la pagamos todos”. Y es expresión de “la joda” me hizo mucha gracia, pues también la utilizaba mi padre.

Etiquetas: , , , , ,