
Mindrolling
Los occidentales y los lamas o la atracción que ejercen éstos sobre aquellos.
En mis viajes por los monasterios budistas tibetanos de estos años me ha sorprendido la atracción que ejerce este budismo sobre algunos occidentales, y digo “este budismo” porque no lo he visto igual en el budismo del sudeste asiático y menos en el japonés. Y por lo general se trata de occidentales mayores de 50 años con aspecto burgués y elegante a los que se les supone con su mente ya formada y poco dada a nuevas experiencias vitales.
Cuando estuve en Dehradun en 2008 asistí a un espectáculo bastante insólito, al menos para mí, y este año he vuelto a ver algo semejante cuando fuimos a visitar el monasterio de Ralang.
En aquella ocasión había un grupo de occidentales con mirada arrobada oyendo a un lama viejecito que rezaba en tibetano; lama que llegó a la concentración en un enorme Mercedes.

En Ralang vuelvo a encontrar una situación parecida pues compruebo que hay muchos occidentales. No podemos verlo pero hay megafonía por todo el recinto y lo gracioso es que el lama (no sé si también será un abuelito, pero en estas religiones la marca de la sabiduría va unida a la edad, por lo que imagino que sí) dice algo así como “glo, gloo, glooo, hum, huum, huuummm, nam, nam, glo, glo, glo” y toca la campana, y así durante 15 minutos. Entonces se detiene y un traductor dice en inglés algo del mantra durante un minuto. Porque allí dentro del templo solo hay monjes, muchos monjes, y un grupo importante de occidentales. Los tibetanos y los sikimeses están fuera en el patio pero por la cara que ponen o no entienden al lama o no les importa lo que dice. Han debido venir aquí solo por la gracia santificante.

Como el programa de los actos del nuevo monasterio decía que acababan a las 4:30 volvimos allí para ver si podíamos echar un vistazo al templo. Pues estos monjes aunque sean muy viejecitos no deben tener problemas de próstata porque empezaba la sesión a las 2, son casi las 5 y seguían allí con sus mantras. Las mismas melopeas, las mismas traducciones y una occidental mayorcita en el patio exterior, donde está el pueblo, con una cara como si estuviese trastornada. Creo que levitaba. O eso debía pensar ella.

Nos acercamos a una puerta lateral del templo y Marisa hace algunas fotografías. Más tarde al repasarlas comprueba que los occidentales llevaban auriculares o sea que quizá había otra traducción además de la de megafonía o era para los no angloparlantes. Lo que no sé cómo se podía traducir una melopea así y todavía menos que eso te lleve a la felicidad o por lo menos a la verdad. Y si no te conduce a ninguna de esas dos cosas no sé porqué estaban todos aquellos blanquitos allí.
Durante el viaje, unos días más tarde, nos encontramos en con una pareja que ha estado allí. Mi nivel de intimidad no me permite preguntar qué hacían allí porque además aquello no fue un simple sermón sino que eran una especie de ejercicios espirituales de varios días. Cuando yo era un niño, los padres escolapios nos llevaban a un santuario que hay en mi pueblo a hacer ejercicios espirituales. La verdad es que dejaron poca impronta en mí pues apenas me acuerdo. Sí que no había que hablar con el resto de compañeros, rezar mucho y asistir a unos sermones que sobre todo trataban de acojonarte con los castigos del infierno. Pero éramos niños y además era obligatoria, o casi, la asistencia. Y encima nos desplazábamos unos dos kilómetros. Pero a estos de Ralang, que está lejos de todas partes, no creo que les prohíban hablar con los otros, ni que les asusten con el infierno budista, y no creo que recen pues en el budismo tibetano todo se reza en tibetano a no ser que sea como cuando íbamos a las misas en latín y cantábamos lo del “Dies ire, dies ira, …..” sin saber qué decíamos.

Una vez, creo que era en Ladakh, conocimos a una pareja joven europea que eran de lenguas diferentes pero que se expresaban en castellano pues se habían conocido en Nicaragua donde ambos habían ido como cooperantes de los sandinistas. O sea que eran o habían sido concienciados izquierdistas. Pues cuando los encontramos iban a visitar una ciudad porque iba ir el Dalai Lama y hablaban de esa visita como las monjitas católicas cuando van una canonización de alguna de su orden en el Vaticano. Fue la primera vez que me encontré con este fervor. Y me sorprendió y me sigue sorprendiendo.
02/04/2013 a las 18:28
Yo tampoco dejo de sorprenderme que avezados occidentales educados en los principios filosóficos griegos, muy pero que muy tocados por las diversas creencias religiosas occidentales, especialmente la católica, cuando parece que abandonan sus creencias religiosas se dejen captar por cualquier otra creencia que les encandila sólo porque se creen que es diferente a la anterior… Se podían ahorrar el viaje a la India.
Las corrientes filosóficas actuales buscan la verdad y el conocimiento a través de experiencias místicas y textos incomprensibles.
Los neuro científicos están encantados de que la inteligencia emocional sea tan importante en el desarrollo humano.
Hasta la física está tan enrolada en cosas que escapan a nuestras percepciones que la gente parece olvidar que las teorías científicas requieren de la razón de toda la vida.
Los animalistas se ponen como un basilisco si dices que el hombre es un animal racional y que es mucho mejor eso que ser no racional. Dotan de razón a us animales y degradan la razón de los hombres…
Y, lo que realmente me hace senitme impotente y miserable son esas malditas ventanas que se abren en la parte inferior izquierda de mi pantalla, invbitándome a cualquier cosa y que no me dejan ver el bosque. Ya que lo de usar la razón no se me va a solucionar ¿sabe alguien qué mantra hay que rezar para evitar esta mierda?
Muchas gracias
03/04/2013 a las 08:46
Carmen, estoy totalmente de acuerdo con tu comentario excepto en poner el budismo dentro de las «corrientes filosóficas actuales». Igual estoy equivocado, y tú me podrías sacar de ese error, pero no creo que los filósofos hoy clasifiquen de esta manera al budismo. Yo lo veo más como una moda orientalista que no sé cuando comenzó pero que tuvo su punto más mediático cuando los Beatles estuvieron en un ashram en Rishikesh en el famoso año 1968.
Un beso
PD
Con lo de los pop-up me has despistado.
03/04/2013 a las 09:26
Perdón, con eso de resumir mientras lucho con la jodida ventana que se empeña en que vea o descargue algo, no veo el resultado de lo que escribo.
No, el budismo no es una corriente filosófica actual de occidente, aunque mucha gente lo considera una filosofía más que una religión. Por otra parte muchos filósofoos occidentales están cargados de espiritualidad y … Yo no tengo conocimientos ni quizás sea este el espacio para tratar estos temas. Como conversación de café es un tema que me apasiona.
Gracias. Un beso
19/04/2013 a las 13:33
Melopea, cogorza, borrachera, mierda, ciego, pedal, chuzo…
16/03/2014 a las 08:04
[…] con aspecto elegante y con buena dicción: parece como si estuviese dictando una conferencia. Nada que ver con la melopea tibetana de Ralang que seguían los budistas occidentales. Este habla de vez en cuando en inglés pero lo debe hacer en plan resumen pues cada 10 minutos de […]