
Mimo en Las Ramblas de Barcelona
25 de octubre
El tren que nos llevará de Calcuta hasta Delhi es un Radjhani, lo que quiere decir que es uno de los mejores de la India; que vamos a ir más rápidos de lo habitual; que si hay que dejar paso nos lo dejarán y no habrá retrasos; que además nos darán de comer dentro del precio del billete, y que obviamente es más caro de lo habitual.
Aunque sé que la comida consiste en una serie de servicios nunca deja de sorprenderme.

El tren sale a las 16:50. Debe ser el único lugar de la India donde emplean la notación de las 24 horas, que es el sistema que más me gusta por lo preciso que me resulta, puesto que en el resto de las actividades siempre emplean el AM y PM. Pues bien, a las 16:56 ya nos dan una botella de agua de un litro por pasajero. Poco más tarde una bandeja con una meriendilla y té. A las 7 de la tarde un caldo de tomate. A las 8 la cena, esta vez sin té pero con un helado. Por la mañana a partir de las 6 si ven que estás despierto te ofrecen un “bed tea”, que es simplemente un té con un par de galletas maría, una de las mejores costumbres de este país. A las 8 un desayuno.
Al poco de salir el tren un mozo pasa rociando las cortinas (no hay puertas en los compartimentos) con un perfumador, tras pedirte permiso. Quizás sea para contrarrestar el que todos los pasajeros nos quitamos el calzado y nos ponemos chanclas o similares.
Aviso que ya hice en otro post: las chanclas son imprescindibles para viajar en los trenes de largo recorrido. Tenedlas a mano.

Nuestros compañeros de viaje.
Como estamos en un vagón 2AC solo somos cuatro por departamento, que para mí es la forma más cómoda de viajar. Marisa tiene la litera inferior y yo la superior y por lo tanto nos corresponde todo el espacio que hay debajo de la litera inferior para nuestro equipaje, por lo que no hay problemas territoriales como cuando es de tres pasajeros en la clase 3AC.
Antes de subir al vagón compruebo quienes son nuestros acompañantes: un joven de 37 años de nombre complicado y otro del que no aparece su filiación.
La primera impresión no puede ser peor: el joven resulta ser un chico callado que se pone los auriculares nada más entrar y se va a leer en el asiento contiguo del pasillo y el señor anónimo, uno de unos cincuenta y muchos que entra y no dice ni una palabra. Lo que en principio calificarías como un burro. Pienso que como en el viaje de NJP a Calcuta este también me va a resultar extraño pues en estos de largo recorrido siempre he hablado bastante con mis compañeros de compartimento y con frecuencia se han mostrado interesados en saber cosas de España o en qué pensaba yo de la India, o si había visitado tal o cual parte del país de donde ellos eran originarios. Pero hoy nada.
Pues estaba equivocado. El señor estaba muy interesado en España, su crisis e incluso conocía a Rajoy. Luego se ha añadido el joven y ambos me han preguntado por la independencia de Cataluña. Una verdadera sorpresa.

El señor había estado en Europa y le he preguntado el motivo; ha esquivado la cuestión. Además al explicarles el problema para ir a Arunachal me dice que teníamos que haber ido a la embajada de la India en Madrid. De esas cosas y otros pequeños indicios he sacado la conclusión de que quizás era agente secreto o por lo menos tiene que ver con la seguridad.
A la hora de acostarnos, a las 9, veo que el joven está leyendo “Cien años de soledad”. Me dice que le encanta, que lo leyó en la escuela y que ahora lo hace por segunda vez. Me sorprende su conclusión: está tan bien redactado que cree que el autor lo había escrito en inglés directamente. Le digo que aunque García Márquez debe hablar un buen inglés –creo que tuvo cenas privadas con Clinton- no hasta el extremo de poder escribir una obra maestra en ese idioma. Pero está tan seguro que le cojo el libro y le muestro que efectivamente está traducido. El chico queda un poco confuso pero me dice que entonces está muy bien traducido.
Y así a poco más de las nueve de la noche apagamos la luz y a dormir que mañana hay que madrugar.
PD Las fotografías que acompañan este post no tienen ninguna relación con el viaje, es que no tenemos ninguna de ese recorrido.
NB Sobre la comprobación de la identidad de mis compañeros de viaje.
Ya lo he explico en algún otro post. En los trenes de la India colocan de la estación de salida un listado en la parte exterior de cada vagón antes de salir el tren donde están los nombres de cada pasajero al lado de su asiento así como la edad y sexo.
Si tienes tiempo es interesante comprobar en primer lugar que tú estás donde deberías estar. Y en segundo lugar quienes son tus compañeros de viaje. En una ocasión unas británicas se quedaron muy sorprendidas de que yo supiera tanto de ellas pues desconocían esa particularidad.
Finalmente es muy gracioso ver como las hojas vuelan cuando el convoy arranca. Por supuesto en otros diferente del tuyo.
27/05/2014 a las 14:16
hola muy buenas,,,
oye estoy interesado en hacer el mismo trayecto
me podias facilitar los precios
ggracias
30/05/2014 a las 15:10
Guille, como verás este post es del 2012 así que creo que los precios no serán los mismos, además de que lo que pagué era con tarifa «senior»y no tengo los datos de hace dos años a mano. . Si es un factor importante el precio del billete te recomiendo que lo busques en la web de Indian Railways.
Un saludo
28/06/2014 a las 13:16
ok,,,eso hare thanxx