
El tren en la puerta de casa.
2 de octubre.
La guía lo define como “la hermana pequeña de Darjeeling” y dice que es una alternativa más tranquila.
Su nombre procede del nombre en lepcha de una orquídea que está por todas partes. Bueno eso dice la guía, yo no la he visto pero sí está en fotografía en todos los establecimientos públicos.
Está a 1458 m de altitud y a una distancia de 51 km de Siliguri, 57 de NJP y 32 de Darjeeling.
Nosotros hemos venido porque la guía pondera mucho una plantación de té y porque esta ciudad tiene una estación del ferrocarril de NJP a Darjeeling, el famoso “Toy train”. Ya lleva unos años que no funciona el tramo de NJP a Kurseong y esta ciudad se ha convertido en el comienzo de la línea.
Debe ser por lo de Gandhi pero nos encontramos una larga procesión que no sé si es religiosa o cívica. Uno, que parece de los organizadores, a quien pregunto, me explica algo así como que es para todos y que incluso nosotros nos podemos unir a ellos. Pues menos mal que he rechazado la amable invitación porque han ido a un estadio y han permanecido allí 4 ó 5 horas con discursos y similares, que estaba en una hondonada y se veía desde lo alto de la ciudad. Lo más gracioso es que precedía a la procesión una banda de gaiteras escocesas. Vaya, iban vestidas de gaiteras escocesas, tocaban la gaita escocesa, pero eran unas niñas pequeñas, la mayoría de aspecto nepalí. Luego viendo las fotografías de esas gaiteras himalayas me he percatado que parecen todas torcidas, no las chicas, las fotos, y es que se movían balanceándose mucho hacia los lados. Como no he visto a los gaiteros a los que imagino que imitaban no sé si es una particularidad local o es puro “scottish”.

Muchos letreros de Gorkaland, como vimos en nuestro anterior viaje en toda esta zona del norte de Bengala Occidental.
Como ya estamos en tierra de té empezamos a tomarlo al estilo de Darjeeling, o sea sin leche, lo que en el resto de la India es casi imposible.
Se nota la altitud en que las bolsas de patatas fritas y similares están hinchadas como globos.
Fue una estación británica de montaña y eso se refleja en los edificios coloniales que quedan y en los colegios e iglesias cristianas. Incluso uno con una Inmaculada en la fachada.
Por la calle veo un letrero que anuncia “Typing & Shorthand”. Imagino que será también de la misma época, pues no creo que ya nadie aprenda taquigrafía aunque hace no muchos años se precisase para determinados trabajos.

Esta ciudad tiene una particularidad única: la vía del tren va por en medio de toda la población; es como si la hubiesen construido a lo largo de los raíles. Y además esa calle principal, a pesar de serlo es bastante estrecha. Afortunadamente el tren va despacio, despacio y la gente se va apartando a su paso. Hemos visto llegar uno y el vagón de 2ª se llamaba Zanskar, el nombre de un valle precioso al que fuimos hace unos años y al que no me importaría volver.

Intentamos comprar los billetes para el tren de mañana pero nos dice el taquillero que eso, que mañana. Parece que hay un tren a tracción de vapor y otro diesel y no saben cuál de los dos prestará el servicio pues depende del que llegue de Darjeeling.
Y aunque no hemos podido alojarnos en el hotel del turismo, lo que aquí llaman un “tourist lodge”, sí lo hemos tomado como centro de referencia y allí vamos a comer y a tomar un té, de Kurseong espero. El lugar está un poco abandonado pero tiene encanto y además es cómodo y amplio. Da pena porque con un poco de atención aquello sería ideal. Así se queda en “casi perfecto”.

Enfrente de este hotel una especie de cartel de tráfico que parece ser una seña de identidad del lugar. Dice: ‘Hurry burry spoils the curry’. A los que tenéis hijos o nietos aprendiendo inglés os recomiendo que se lo enseñéis y que lo repitan de memoria. Mucho mejor que lo de “la lluvia en Sevilla es una maravilla”.
El culto en Kurseong.
Dice la guía local que en esta ciudad hay los siguientes lugares de culto:
-Tres iglesias cristianas.
-Cuatro templos hindúes.
-Dos mezquitas.
-Un monasterio budista.
Como ves un buen mosaico aunque no tiene relación con la demografía de este país.
01/02/2013 a las 22:02
Hindu scottish diría yo. Porque yo he visto a un gaitero tocar y ni se meneaba. Pero podría ser vamos que no soy experto en gaitas, ni gaiteros.
Mi madre estudió Secratariado comercial y sabía taquigrafía, la cual nos enseñaba cuando éramos pequeños, aunque los años han hecho que recuerde nada salvo una palabra que no puedo escribir aquí.