Nota previa.
Estas crónicas se están publicando en enero de 2013, pero fueron escritas durante el viaje que realizamos desde el 27 de septiembre al 29 de octubre de 2012. Lo constato porque puede ocurrir lo que he dicho en otras ocasiones: «…esa falta de sincronía entre cuando se producen los hechos y los lees, pero no cuando los escribo».
Pues sí, me voy. Y hay, como todos los años, un montón de razones para hacerlo. Además de la primera y más importante que es que este año se está acabando y todavía no he hecho ningún viaje, hay otras muchas razones que se han ido acumulando a lo largo de este año y pico que llevo en dique seco.
En el mes de marzo la Conferencia Episcopal Española (CEE) como parte de una campaña diseñada para suscitar vocaciones sacerdotales con motivo del Día del Seminario, emite un vídeo que se titula » Te prometo una vida apasionante» y en el que un joven comienza diciendo: «No te prometo un gran sueldo, te prometo un trabajo fijo». ¿Es que la CEE tiene el mismo asesor de imagen que el Sr. Aznar en el apartado peluquería?
También en el mes de marzo veo un vídeo de Loewe que era tan estúpido que lo han retirado, y no puedo ofrecerte el enlace, pero una de las escenas era de una pareja que dice: «Me bajo del avión, me pinto, me visto y ¡pumba, ya estoy!»
Por si acaso está con subtítulos en inglés: «I get off the airplane, I put on some makeup, I get dressed up and tah-da I get ready». (Así aprendes la traducción de «pumba», por si alguna vez necesitas decirlo).
Hace tiempo que no veía una cosa tan imbécil ni una colección de gente tan tonta.
Asistí a una presentación de una peli donde la Directora General de Acción Ciudadana, (no digo de qué autonomía) para explicar que ella se trataba con todo el mundo dijo: “Recibí al representante de las religiones islámicas”. ¡Toma ya «religiones islámicas»! Cualquier día la nombran directora de Asuntos Religiosos. Lo bueno es que siendo chica no la ficharían luego para ser del consejo de administración, ni siquiera consultora, de ninguna religión.
En el mes de abril la ministra de sanidad Ana Mato, que cuando escribo esto todavía sigue como tal ministra, da una conferencia de prensa donde entre otras lindezas dice: «…y poner en valor lo que tiene mucho en valor, porque no hay cosa que tenga más valor que una medicina que cura enfermedades».
«Hemos adoptado una medida que ya estaba adoptada. Lo más importante que por primera vez los parados sin prestación parlamentaria, que…perdón sin presta sin.. sin pre…presta sin prestación sin prestación por desempleo, perdón».
«En definitiva eeeh lo que les decía. No es lo mismo una persona que no está enferma en su consumo de medicamentos que una persona que está enferma».
Como es bastante increíble te recomiendo que la oigas completa en cualquiera de los enlaces de la cadena Ser o de You Tube.
Y el toro de Tordesillas que sigue como todos los años.
Y los nacionalistas catalanes que no quieren ser españoles (y no por el toro de arriba que también putean todo lo que pueden a esos animales en las tierras del Ebro) y parece que no les dejamos.
Y un magnate que quiere traer puestos de trabajo a Alcorcón a cambio de modificar (en su provecho, por supuesto) las condiciones laborales y sanitarias. ¿Por qué no probará en Dusseldorf, por ejemplo?
La lectura de “10 best places to have a mid-life crisis” (aunque no esté en mi “mid-life” ni en crisis, y el único lugar de la India que aparece no es de mis favoritos) para cumplir la premisa del artículo: «Looking for a bit of reinvention?»

La pena que me da leer que “La trama empresarial que dirigían Iñaki Urdangarin, yerno del Rey, y su socio Diego Torres, intentó “colar” al Gobierno valenciano 123 facturas de 10 empresas distintas por casi dos millones de euros en concepto de preparación de la candidatura de la Comunidad Valenciana a la celebración de unos Juegos Europeos”. Porque los pobres debieron ser los únicos que no pudieron “colar” facturas. Claro que visto como utilizó el correo electrónico no creo que se pueda esperar mucho de sus dotes trilerales.
Pero lo que me decidió definitivamente a marcharme fue el niqui de mi nieto pequeño. La verdad es que no sé quien se lo ha comprado pero pone en grandes letras «Bwin». Yo pensaba que era algo así como una marca de chicle pero un día veo una publicidad de esa compañia: ¡una empresa de apuestas en internet! ¡Y mi nieto de 5 años haciendo publicidad de algo tan inmoral! O sea que un pobre adulto con cargas familiares y en paro no puede llevar un letrero por el centro de Madrid donde diga que compra oro (en su situación no sé de donde sacará el dinero para esa actividad, pero ese es su problema), pero un pobre infante sí puede hacer publicidad de una casa de apuestas. Y encima puede que no le paguen nada e incluso que el niqui lo hayan tenido que comprar.
¿No es para marcharse de España sin perder un minuto?
¿Y qué lugar mejor que la India?

NB. Todos los altos, guapos, rubios y ricos no quieren ser españoles. Nos quedaremos solo los feos, morenos y pobres.
Otra NB. Hablando de altos, guapos, rubios y ricos. ¿Por qué «Urdangarin» se escribe sin acento?
Porque creo que todos lo pronunciamos como palabra aguda. ¿Es que se pronuncia «Urdangárin»?
Etiquetas: nieto, religiones
21/01/2013 a las 18:57
Mi querido Ángel, ya se echaba de menos poder leerte y encima con buen humor, que ya tiene mérito. Te seguiremos y veremos las maravillosas fotos de Marisa. Lo malo, que tiene este relato tardío es que pierde la posibilidad de seguiros en el día a día; lo bueno es que ya os tenemos en casa sanos y salvos.
Besos
21/01/2013 a las 19:16
Gracias Marisa pero lo de «sanos y salvos» implica un peligro y aventura que nunca corrimos. Que la India es como ir a…pues más seguro todavía.
Un beso
22/01/2013 a las 19:42
Mal empieza esto Ángel, yo me había metido aquí para escapar de eso que me acabas de recordar. En especial lo de Ana Mato me dejó con la boca abierta casi diez minutos y mi cabeza intentando procesar cómo se puede llegar a ser ministra siendo tan incapaz. Se ve que estudió en el mismo colegio que la Botella.
Bueno, la foto de las montañas compensa todo el sufrimiento que me has hecho pasar.
Espectaculares, podría estar mirando esas montañas horas y horas.
23/01/2013 a las 10:49
Joséluis, prometo no volver a hablarte de la Sra. Mato en todo el resto del viaje, pero sí del Himalaya.
Un abrazo.
23/01/2013 a las 14:34
Ángel, las cuñas de actualidad me encantan.