21. Urfa.

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Siete de abril del 2011.
Como Hemos abandonado definitivamente la subida al monte Nemrut tenemos un par de días “sin control” así que nos quedamos en Urfa, ciudad que a Marisa le encanta.
Esta mañana amanece despejado pero con las calles mojadas y nos vamos a dedicar a recorrer “la ciudad de los profetas”, “Peygamberler sehrine”.
Volvemos a encontrarnos con una larga fila de mujeres delante de la oficina de correos. En cola en la oficina de CorreosEn Mardin nos dijeron que era por algo escolar pero lo curioso es que todas van vestidas y tocadas de la misma manera.

Visitamos la Gran Mezquita, Ulu Cami. Gran MezquitaAl fin una mezquita donde puedes entrar calzado. Vaya, imagino que no había que descalzarse pues el interior está todo restaurado aunque no han acabado las obras. Cuando las finalicen y todavía no hayan colocado toda la parafernalia religiosa (que en las mezquitas no es muy abundante) será un lugar precioso.
Luego la Galería Güzel Sanatlar, que fue el palacio de Hacı Hafızlar, “el peregrino Hafızlar”. Ahora es un centro cultural donde volvemos a ver a esos funcionarios bigotudos leyendo el periódico o tomando té.
Dejamos la calle principal y nos metemos por callejuelas que recuerdan a las de Diyarbakir. En un corto recorrido varias casas con los letreros encima de los dinteles que indican que su propietario ha sido peregrino a La Meca. Lo curioso es que están muy juntas y que no los vemos en otros lugares de Urfa. Parece como si hubiese sido una cosa del barrio, como en los pueblos españoles cuando el cura organizaba una peregrinación a Fátima (¡mira que es feo el lugar!) y se iba media parroquia. Ahora los antiguos viajes religiosos a Lourdes y Fátima se han sustituido por los viajes a Roma (mucho más glamour), para beatificaciones y santificaciones, sobre todo dado el afán santificador de los últimos papas y el interés de ayuntamientos y regiones (ahora autonomías, y en algunos casos naciones) de tener su propio santo.
Nos encontramos con la İl Özel İdaresi Kültür ve Sanat Merkezi, Centro de la Administración Provincial de la Cultura y el Arte. Una preciosa casa palacio restaurada en el 2002 y de la que formaba parte una magnífica iglesia que afortunadamente no transformaron en mezquita y ahora es un centro polivalente para cine, teatro, conferencias…
Nos vamos a la zona del mercado y encontramos a un hojalatero trabajando que me parece que tiene el párkinson. ¡Vaya putada para una labor así!
Luego encontramos una plazoleta donde están sentados los vendedores de tabaco. La escenografía es ésta: un señor mayor con un pañuelo azul en su cabeza que denota su origen árabe, sentado en una silla de esas turcas pequeñitas, con 4 ó 5 bolsas de plástico cilíndricas de unos 50 cm de alto y 30 de diámetro y en cada una de ellas una clase de tabaco diferente, me parece que rubio.
Vendedor de tabaco
Pegamos la hebra (¡qué expresión tan bonita casi perdida en el hablar diario!) con un vendedor. Es un tío grande que visto nuestro interés coge una pizca de la mercancía, saca papel de fumar y me lía un cigarrillo. Digo “me” porque a pesar de que lo venía venir y de que le he dicho que no fumaba y que no lo quería, me lo ha ofrecido. “Que no, que no, que muchas gracias…”. Pero Marisa ha podido hacer una sesión de fotos.
Seguimos por allí y charlamos con otro. También se empeña en liarme otro. Le digo de nuevo que no y que es mejor un caramelo que le doy: Virginias sin azúcar. El tío, Mehmet, nos hace sentar con él y nos invita a té. Le encanta que le hagamos fotos a él y a un amigo que está por allí. Después de la sesión, el tuno saca de un cajón de su puestecito un álbum fotográfico con él de protagonista con gente que se ha retratado con él o solo. Parece que eres el primero y resulta que es un icono de Urfa. Marisa ha recordado que algo parecido nos pasó en Delhi con uno que tenía un puesto con unas calabazas enormes: al final de la sesión fotográfica nos enseñó un montón de fotografías que le habían hecho otros antes que nosotros.
Mehmet
Como hablamos de temas familiares le pregunté a Mehmet cuantos hijos tenía: once, cinco chicas y seis chicos: Siempre nos gana por goleada. “¿Y nietos?”. Tenía 65. Me dejó de piedra aunque teniendo once hijos, podría haber tenido un centenar de nietos. Entonces me enseñó su DNI. Y resultó que éramos “quintos”. (Por si eres joven: la acepción 14 del DRAE). Me hubiese gustado poder explicarle esa expresión pero dado nuestro nivel de comunicación me pareció imposible. Saqué mi DNI y cuando comprobó que él era un mes más mayor que yo se alegró mucho. Ultimo detalle personal: es de origen iraquí.
Para los fumadores: el tabaco lo traen de Adiyamán.
Cuando salimos a la calle principal nos aborda un señor con un buen nivel de inglés. Después de lo típico de “cómo estás y tal y cual” nos dice que es un nómada y que ahora vive en Urfa. (Podría haberle dicho que yo, al contrario que él, antes vivía en mi pueblo y que ahora soy un nómada. No estuve rápido). Tiene una pensión y que además nos puede organizar excursiones por los alrededores y al monte Nemrut. “¿De dónde sois?”. ”Españoles”. ”¿De Barcelona?”. “No, de Madrid”. “Pues los vascos son very nice people”. ¡Hay que joderse! Que he escrito la conversación tal cual ha sido. Vuelvo a encontrarme con kurdos evangelizados por los patriotas vascongados.
¡Pues claro que hay vascos majos! Y valencianos, y de Don Benito y de Melilla. Y también hay desalmados de todos esos lugares. La próxima vez que me encuentre a un kurdo vascófilo le preguntaré si no hay turcos buenos y kurdos gilipollas. (Tengo que reconocer que a mí los nacionalistas me agotan). Más tarde pienso que quizás era el mismo que me encontré en el 2007 cuando estuve en Harrán.
Luego nos volvemos a encontrar a Ismael, el sociólogo al que nos encontramos el primer día nada más llegar. O quizás nos “encontró” él. Ahora nos saluda muy cariñoso y nos dice que va a su oficina. Y como siempre que nos lo hemos encontrado va acompañado por otro que si fuese más robusto podría ser un guardaespaldas. La verdad es que nos tiene un tanto sorprendidos porque además no ha intentado vendernos nada.
Comida y tarde de nuevo con mucha lluvia.

PD.
En la recepción de este hotel he encontrado al joven más amable y simpático de todo el viaje. He aprovechado para preguntarle muchas de mis dudas. Como ayer me explicó el significado de “Peygamberler Sehrine” y me habló solo de dos profetas, Abraham y Eyup, le pregunto si ha habido otros.”Sí aquí han vivido muchos, pero los más importantes eran esos dos”.
Me pareció poco científico pero no quise presionarlo más.
Además mis lectores ya recordarán una crónica que escribí en el viaje a Jordania donde explicaba que según Mahoma hubo 124 mil profetas antes que él, así que dada la importancia y la antigüedad de esta ciudad es estadísticamente bastante probable que por aquí hayan caído un par de docenas, los suficientes para llamarla “la ciudad de los profetas”.

Enlace al álbum de fotografías de este día.
20110407

Una respuesta to “21. Urfa.”

  1. Avatar de jose luis jose luis Says:

    A mí también me agotan y últimamente me tocan las pelotas. La que se nos viene encima es fina y el amigo Mas dando ideas brillantes para que Rosell además se venga arriba. Lo siento, pero estoy más indignado que nunca, y no va de nacionalismos mi rebote.

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