20.1. Observaciones de Urfa.

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Los pasos cebra.
En mi deambular por las grandes ciudades turcas observo que hay pasos de cebra pero que solo existen para los peatones. Por ejemplo en las calles principales de Urfa suele haber una valla en la mediana que impide cruzarla y solo hay pasos abiertos allí donde hay pasos cebra, así que tenemos obligatoriamente que pasar por ahí. Pero no existen para los coches, que no he visto ni un solo vehículo que pare o disminuya la velocidad al llegar a un paso cebra. Aunque esté un policía de tráfico allí mismo. Así que no sé que representa esa señal en el código de circulación turco.

Los marranos.
Pregunté a un amable joven de la recepción del hotel de Urfa que de dónde eran los clientes que estaban en el salón del hotel: estadounidenses.
No conozco EE.UU. y no sé si es el comportamiento habitual en los hoteles de ese país. Por las pelis parece que sí lo hacen en sus casas y también algún presidente de la nación ponía los pies (pero no se descalzaba como los clientes de este hotel) encima de la mesa y además dejaba que los presidentes amigos hiciesen lo mismo (también sin descalzarse).

El okay.
Jugando al okay
Este juego junto con el backgammon son los juegos de mesa más habituales del país. Ha resultado ser una mezcla de dominó, póquer y rabino. Vaya, lo de “rabino” no sé si es un nombre local pues en el DRAE aparece solo como “Maestro hebreo que interpreta los textos sagrados” y “Jefe espiritual de una comunidad judía”; pero era un juego de cartas al que yo jugaba en mi adolescencia.
La palabra “backgammon” no aparece en el DRAE. Investigando he llegado a la conclusión que ese juego en castellano se llama “chaquete”pero me temo que la RAE tendrá que cambiarle el nombre pues como tal no lo conoce nadie.

Semáforo surrealista.
Enfrente de nuestra habitación del hotel de Urfa, en el edificio que hay al otro lado de la calle, hay un semáforo colgando de un tercer piso. Lo curioso es que está colgando pero pegado a la pared y tiene la luz verde siempre encendida y las otras dos cambiando continuamente. Además de que no pueden verlo los coches por la altura a la que está situado está girado hacia el otro sentido de la circulación.

Gente importante.
Una noche cuando estábamos cerca del hotel vimos un montón de policías y muchos coches elegantes aparcados en la calle con sus chóferes charlando, algunas guirnaldas luminosas tipo navidad y un gran letrero hecho con bombillas que dice:
“Peygamberler Sehrine Hosgeldiniz
Dr. Ahmet E. Faribada
Belediye Baskani”
Por el recibimiento y la cantidad de uniformados deduzco que debe ser alguien muy importante.
La primera frase significa “Bienvenidos a la ciudad de los profetas”. Y es que es así como se le llama a Urfa, “la ciudad de los profetas”. Que esos eran más importantes que el hoy homenajeado, aunque no tuviesen toda la parafernalia que hay ahora.
De todas maneras, aunque muy importantes, solo sé que pasaron por aquí, Abraham y Eyüp, y aunque con dos ya se puede emplear el plural me parece un poco exagerado.

La mendicidad turca.
En algunas ciudades del este hemos visto algunos mendigos, no demasiados, pero lo que sí me ha sorprendido ha sido la cantidad de niños turcos que te piden dinero: en cualquier sitio y, por su aspecto, de cualquier condición. “Money, money” o”one lira” son peticiones frecuentes.
A veces te lo piden nada más verte y otras cuando consideran que te han prestado un servicio aunque ni te lo hayan hecho ni se lo hayas pedido. Así por ejemplo estoy en Urfa mirando un mapa y me dice un sonriente y gordito niño: «¿Qué buscas?”. “Tal sitio”. ”Por allá. Una lira”. En algunos casos, como en éste, les pongo yo la mano para que me den a mí, lo que les suele desconcertar bastante. Vaya, que me deben considerar un idiota.

Reconocimiento de peregrino

Los “Hacı”.
La palabra “Hacı” significa en turco “peregrino” y en el mundo musulmán se le llama así al que ha hecho la peregrinación a la Meca, uno de los llamados “cinco pilares del Islam”, lo que en árabe se llama “hach” (“visita a los Santos Lugares”). Y aunque lo simplificamos diciendo “peregrinación a la Meca” realmente el aspecto central es la visita a la “Santa Ka’ba”, “la casa de Alá”. Fue allí donde Mahoma predicó por primera vez el Islam y convirtió a las tribus paganas que rezaban en ese lugar pecisamente. Cuando el peregrino vuelve a su tierra, y sobre todo si son poblaciones pequeñas, llega con una aureola de haber hecho algo importante y lo quiere mostrar a sus vecinos. Una de las cosas es ponerse ese sobrenombre, “peregrino”, “hachi”, que imagino que no se trasmitirá a sus hijos porque si no todos los musulmanes se llamarían así. Otra cosa que hacen, o mejor hacían, era mostrarlo en la fachada de su casa.
Hace muchos años, en un pueblo de Argelia, vimos casas con grandes dibujos y frases en las fachadas que decían que el dueño había ido a La Meca, e incluso vimos a un anciano respetable a quien la gente saludaba con deferencia: acababa de regresar del “hach”.
Pues bien, en la parte antigua de algunas de las ciudades turcas, y especialmente en Urfa, hay letreros metálicos pintados con la Ka´ba encima de la puerta de la calle indicando que el propietario ha estado allí.

Reconocimiento de peregrino
También en Urfa hemos visto alguna casa importante que tenía el “Hacı”, “peregrino” en turco, delante del nombre.
NB.
A propósito de La Meca os quiero hacer partícipe de uno de mis gentilicios preferido: mequí, plural mequíes (que mi “word” reconoce como error), aunque es más bien poco útil porque ¿cuántos mequíes conoces tú?

Enlace al álbum de fotografías de este día.