20.Urfa y Harrán.

by

6 de abril del 2011.
Tomates (pelados), pepinos, cinco clases de queso blanco, huevos duros, huevos revueltos, mortadela (o así), salchichas (o así), cuatro clases de aceitunas (las negras buenísimas), tahin, yogur, mermeladas caseras muy buenas, pekmez (en el diccionario dice que es “jugo de uva cocido”), helva, copos de avena y de chocolate, dos tipos de zumo y los clásicos envases de mantequilla…O sea nuestro desayuno. ¡Qué dura es la vida del turista!
Desayuno en UrfaLa previsión meteorológica es buena para la mañana pero con lluvia por la tarde y noche, así que nos vamos a visitar Harrán.
Un policía urbano nos ayuda a coger el autobús para la otogar. Menos mal porque en unos 100 m. de una calle paran todos los autobuses con bastante desconcierto sobre todo para alguien como nosotros. Además del follón y del amontonamiento de los vehículos es que en lugar de poner por ejemplo “Línea 27 Plaza Castilla”, hay un letrero cuadrado con 15 destinos. Vaya, que a mí me parecen destinos diferentes, pero que a lo mejor son artículos o preposiciones u otros morfemas independientes. Pero en turco, y a mí, me parecen 15 lugares diferentes. Porque ya he aprendido la palabra “yeni”,”nuevo”, y así “yeni otogar” pues es la “nueva estación de autobuses”. Pues cada vez que aparecía un vehículo con la palabra “yeni terminal” le decía yo al guardia “¿ése?”. Y él: “no”. Con ese “no” fuerte y sonoro que utilizan los que en su idioma el “no” es una palabra totalmente diferente y quizás lo han aprendido de los turistas extranjeros especialmente cuando están cabreados. Pues ellos repiten el “no” de esa manera fuerte aunque estén intentando ayudarte como ahora. Total, que al pobre lo he mareado un poco, por eso ha debido meternos en el primero que ha llegado cuando estaba agotado por mis intentos, pues el autobús ha llegado al otogar pero hemos dado más vueltas que un tonto.
Consejo práctico:
La “yeni otogar” de Urfa es realmente “yeni” y tiene dos partes totalmente diferenciadas. La parte superior con despachos de venta de billetes de las compañías para largos recorridos y autobuses estupendos. La parte inferior dedicada a las furgonetas de mediano y corto recorrido. Incluso cuando se entra en esa parte hay un letrero que dice “ilce”, que es como se llamaba la de Diyarbakir que estaba dedicada solo a esos menesteres. Aquí hay grupos de furgonetas detrás de un letrero que te dice el destino final y los kilómetros. Todo muy organizado.
Un problema: los autobuses urbanos no entran en la otogar, sí los taxis y coches particulares, así que unos te dejan en la carretera cercana y otros en una gran explanada, pero en ambos casos a más de 100 m. de los autobuses que vas a coger.
Tenemos suerte y nada más llegar sale una furgonetilla para Harrán. Vamos solo y parece que el conductor no quiera llegar nunca porque vamos a 5 ó 10 por hora. Y es que va recorriendo Urfa buscando viajeros, porque éstos no van a la lejana “ilce otogar” sino que lo esperan en el camino. Hemos salido del hotel antes de las 9, de la otogar a las 9:30 y a las 10 aún andamos saliendo de Urfa.
La carretera cercana a Harrán pasa por grandes extensiones de regadío que parece que lo dedican sobre todo a algodón, todo debido al famoso GAP, (Güneydoğu Anadolu Projesi, o sea el Proyecto del Sudeste de Anatolia), que cambió el desierto.
Llegamos a Harrán: 9870 nufus.
En mi viaje del 2007 tuve algún problema al llegar con los que intentaban hacerme de guías y hoy temía que nos pasase algo semejante porque nada más llegar un amable joven sin aspecto de guía ni de gancho nos pregunta que de dónde somos. Pues el tío coge el teléfono celular y le explica algo a alguien sobre unos españoles. A lo mejor se estaba tirando el rollo con alguna novia pero quizás estaba marcando el territorio a algún guía. No lo sé pero me dejó escamado.
Desde Harrán el Nuevo, donde te deja la furgoneta, hasta Harrán el Viejo, donde hay que ir, hay un par de kilómetros. Primero atraviesas una gran puerta con vestigios de murallas y entras en un terreno desolado donde hay restos mil, o mejor millones, que imagino que cuando tengan pasta suficiente se dedicarán a sacar a la luz.
En el camino pasa por la gran mezquita de Harrán, la Ulu Cami,Gran Mezquita y por lo que queda te percatas de que debió ser impresionante. Ahora está rodeada por una cerca y con algún letrero de prohibido entrar pero la han roto y la gente y el ganado entra por allí.
Cuando la estamos contemplando llega un joven con aspecto macarrilla en una motocicleta: que es un guía y si queremos contratarlo. Le digo que no y el tipo se sorprende y me contesta que porqué. Y el sorprendido soy yo. “Dime por qué tendría que contratarte de guía”. Pues el tío se enfada, coge la moto y se larga.
Aparece un grupo de turistas turcos, casi todo mujeres.
Llegamos al pueblo y vamos a ver las famosas casas tipo colmena. Y digo “colmena” porque lo traduzco del inglés “beehive”, porque realmente se pareces más a termiteros.
Casas termitero
La guía dice que las hicieron así porque no tenían madera para hacer los techos y además tenían muchos ladrillos de las ruinas cercanas. Teniendo en cuenta que esta ciudad es una de las más antiguas del mundo donde ha habido habitantes sin solución de continuidad, está claro lo anterior. Además de los ladrillos también han hecho alguno de esos termiteros aprovechando las paredes del castillo.
Ahora quedan algunas casas y hay dos que las enseñan en plan bonito y ambas con fines lucrativos, aunque una se llama algo de “Kultur”; no te cobran la entrada pero te venden baratijas. Interior de una casa colmenaEn una hemos coincido con el grupo excursionista turco y compraban unos colgantes feísimos pero imagino que hacían lo mismo que los abuelos españoles: “algo tenemos que llevar a la familia”. Pero la casa muy interesante. Y en el exterior una especie de terraza donde tomar el té, con unas mesitas que eran trozos de columnas que podrían haber estado en cualquier museo.
Al visitar la otra casa nos encontramos con dos guapas jovencitas extranjeras que vimos ayer en Urfa. Hoy las acompañaba un joven pavoneándose de su “conquista”. Una nos pregunta que de donde somos y nos responde en inglés que ella también habla español pues es argentina. Y se echa a reír al comprobar que se había olvidado que nos íbamos a entender en castellano. La otra era brasileña pero nos entendía perfectamente. Habían llegado allí con el coche de unos jóvenes de Urfa. Estaban encantadas porque según ellas la gente de aquí era mucho más simpática que en el resto de Turquía. Les he dicho que eran más simpáticos sobre todo por ellas. La argentina, de Córdoba, Nati, nos ha contado que en Estambul uno le había tocado la cola. “¿La cola?”. Pues parece que allí le llaman así al culo, pues esta palabra es demasiado fuerte. Así que le he explicado el significado sexual de la palabra “cola” en el español de España. Muy divertido.
Para los turcos “conquistadores” hemos sido un pequeño tropiezo y no paraban de merodear por allí así que nos hemos despedido.
Muy simpáticas las dos pero un poco inocentes me han parecido.
Para acabar visitamos el castillo y es una pena que esté tan descuidado porque los restos que quedan son impresionantes e imagino que lo que hay enterrado también. Algunas de sus dependencias me recuerdan los grabados de las ruinas italianas de la época romántica.
Regresamos a la parte nueva y a los tres minutos sale la furgoneta. A la entrada de Urfa apunto el dato: 472.200 nufus aunque la guía dice que son 650.000.
Cuando llegamos a la otogar buscamos viaje para nuestro próximo destino, Sivas. Solo hay dos autobuses, uno llega a las 10 de la noche, lo que puede implicar problemas en la búsqueda de hotel, y el otro a las 4 de la mañana lo que es una putada segura, así que nos iremos con el de las 10.
Al coger el autobús urbano da la casualidad de que el cobrador es el mismo que el de ayer y se alegra de vernos. Imagino que pensará que qué hará esa pareja todos los días en la otogar.
Se ha hecho tardísimo y vamos a comer cuando son casi las cuatro de la tarde. Pues hay mucha gente comiendo. O quizás estén cenando.
Y después de una mañana estupenda tenemos una fuerte tormenta vespertina. Cuando se calma la cosa nos vamos a la parte antigua y cerca de un precioso mercado cubierto “bedesten”, que había sido un caravasar encontramos el Gümrük Hanı, antiguo depósito de aduanas con un maravilloso patio con mesas en el centro donde grupos de hombres juegan y toman el té. Jugadores de okayEn una mesa donde cuatro juegan al “okay” nos invitan a sentarnos con ellos y contemplamos una partida entera que por cierto gana el que estaba sentado entre Marisa y yo.

Nos vamos a tomar unos dulces a una pastelería de la que la guía dice “Muerte por baklavas de pistacho. Elige tu dulce veneno y haz más gruesas tus arterias”. Realmente las baclavas estaban de muerte pero el künefe, que Marisa se empeña en seguir probando, “no estaba tan bueno como el de Irbid”. Creo que tendría que dedicarse a “probadora de pastelerías para guías de turismo”, el mejor trabajo que puedes encontrar después del de “empleado de la oficina de turismo de Urfa”. No sé como se puede acordar después de un año del “künefe” de aquella ciudad jordana.
Como mañana nos vamos a Sivas y llegaremos tarde le pido al de la recepción que llame al hotel Madimak donde estuve la otra vez (en contra de la recomendación del editor de este blog).
El teléfono da una señal rara y pienso que a lo mejor ha dejado de ser hotel pues he leído que algunos grupos quieren que se transforme en un memorial de la tragedia que ocurrió allí en 1993. Así que intenta con otro y reserva para cuando lleguemos. Ya veremos como nos va.

Enlace a los álbumes de fotografías de este día
Otro enlace

20110406

4 respuestas to “20.Urfa y Harrán.”

  1. Avatar de Otramarisa Otramarisa Says:

    Bueno, con esos desayunos y esos dulces, no me extraña que fotografiéis lo que coméis. Se hace la boca agua.

  2. Avatar de carvansaray carvansaray Says:

    Recién encuentro este blog, me parece fabuloso.¡Muchísimas gracias por escribir

    • Avatar de alelsoles alelsoles Says:

      Muchas gracias. Sabes, me resulta extraño de que alguien lea estas crónicas de hace años y de lugares donde ahora es fácil que no pudiésemos ir: están al lado de la frontera Siria, a pocos kilómetros. Pero fue muy interesante.
      Un abrazo

  3. Avatar de carvansaray carvansaray Says:

    ah, y las fotos son increíblemente hermosas, ¡felicitaciones de nuevo¡

Los comentarios están cerrados.